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viernes, 12 de agosto de 2011

EL MISTERIO DE LA ELECTRICIDAD (II)

-EL Vestido Externo de Dios-







Tradición hermética


Desde que Helena Petrovna Blavatsky, ese espíritu pionero, libre y valeroso, expresión casi perfecta de la Voluntad de Dios escribiera a finales del siglo XIX sus obras: La Doctrina Secreta e Isis sin Velo, justo en esos momentos se comenzó a dilucidar aquello que sutil y vagamente señaló en sus escritos respecto a que… “la electricidad es la vestidura externa de Dios”…

Ya adentrados en el siglo XX el gran discípulo e iniciado Vicente Beltrán Anglada, respecto a este mismo tema expresó en una de sus conferencias de 1987:

“¿Ustedes sabían que cuando Edison fabricó la bombilla eléctrica, sin darse cuenta estaba inaugurando lo que será con el tiempo la Era de Acuario?”

Y por último las palabras de un Gran Adepto, el Maestro D.K. quien a través de su discípula Alice A. Bailey señaló también:

“…En el manejo de la electricidad se halla oculto mucho de lo que concierne a la vivificación de los cuerpos, y ahora especialmente el etérico…”

“…Uno de los inminentes y próximos descubrimientos será el poder integrador de la electricidad al producir cohesión en todas las formas y sustentar todas las formas de vida durante el ciclo en que se manifiesta la existencia…”

“…Hasta ahora el misterio de la electricidad y la verdadera naturaleza de los fenómenos eléctricos (no existe otra cosa) es un secreto no revelado hasta para los científicos modernos más destacados…”

“…La electricidad, en relación con los males humanos, es aún una ciencia que se halla en la infancia, que contiene en sí los gérmenes de las nuevas técnicas y métodos de curación…”

“…Todo en la Naturaleza es de naturaleza eléctrica; la vida misma es electricidad…”

“…Existe algo denominado electricidad, que probablemente explica todo lo que se puede ver, sentir y conocer, y todo el universo es una manifestación del poder eléctrico –todo esto puede enunciarse y hoy se está reconociendo. Pero aunque se haya dicho eso, sigue el misterio y no será revelado, ni aún parcialmente, hasta mediados del próximo siglo* (*XXI –en el cual estamos ahora). Entonces será posible revelarlo, pues habrá más iniciados en el mundo y existirá la visión y se reconocerá en forma general el oído interno…”

“…La ciencia humana está investigando, lenta pero firmemente, la naturaleza de los fenómenos y descubriendo por sí misma el carácter de la manifestación eléctrica. En la lentitud del descubrimiento reside la seguridad…”



LA CIENCIA ACTUAL


Cualquiera que observe nuestro planeta desde el espacio, como así lo hacen nuestros satélites no tripulados y la moderna estación espacial tripulada en órbita la ISS, se dará cuenta que nuestro mundo es una esfera muy activa eléctricamente. Cada día se producen unas 45.000 tormentas eléctricas constatadas por los servicios meteorológicos de todo el mundo, impactando en la Tierra como media 100 rayos por segundo.

Se necesitan unos 10.000 voltios por metro para que salte una chispa y rompa la resistencia eléctrica del aire húmedo, siendo el voltaje medio de los rayos de unos 100 millones de voltios, y la intensidad de la corriente oscila entre unos mínimos de 20.000 a 30.000 amperios pudiendo llegar hasta incluso los 500.000 amperios.

La frecuencia oscilatoria de esta radiación (porque lo es) es de 200 Khz. a 20 Mhz en el 95% de los casos, alcanzándose temperaturas de unos 28.000º C…



¿Cuál es la fuente primera de esta electricidad…, qué la produce y de dónde viene?


Hasta ahora siempre se habló que las descargas eléctricas procedían de las nubes (de 10 a 15Km., de altura) por diferenciación electrostática entre el aire y la tierra, pero más recientes descubrimientos fotográficos, (**- véase al final SPRITES), parecen indicar que los rayos se gestan o se producen mucho más arriba ¿100Km., de altura o más?…, parece que existen capas muy electrificadas en la periferia externa de la atmósfera, en eso que denominamos IONOSFERA (de 80 a 500 Km., de altura) –la cual es como si fuera un etéreo e invisible vestido de luz o irradiación-, pero pudiera ser que la electricidad proviniese de más arriba justo en la franja limítrofe o frontera entre la mencionada Ionosfera con la MAGNETOSFERA*, que previsiblemente es donde impactan los potentísimos vientos solares, un tipo de partículas muy cargadas eléctricamente, ya que sabemos que prácticamente toda la energía disponible en nuestro mundo proviene del Sol (que emite 300.000 toneladas/segundo en forma de plasma)…, -pero no toda-…, como más adelante estudiaremos.

Nuestra estrella central –el Sol-, emite en el rango de todo tipo de frecuencias 3,8 x 10 (elevado a 23) lo que es igual a 3.800.000 trillones de kilowatios, y esa energía que suele ser constante prácticamente todo el año y que se conoce como Constante Solar y que difiere a la llegada de cada planeta ya que la distancia de cada uno de nuestros planetas vecinos es distinta, a la llegada al nuestro llegan cada día 3,7 x 10 (elevado a 21) calorías, es decir…, 100 veces superior al consumo de toda la civilización humana con sus fábricas, hogares, automóviles, aviones, etc., durante todo un año…

• Como recordaremos la Magnetosfera abarca de los 500 Km., de altura hasta los 60.000 Km. ---




El Genio



Olvidemos momentáneamente todas las cifras, toda la tradición hermética y los distintos parámetros de la ciencia para recordar la inventiva del croata Nikola Tesla, quien expresara a principios del siglo XX que la mayor fuente natural de electrones susceptibles de transformarse en electricidad, es la propia Tierra. Todos sabemos que la esfera terrestre es un gigantísimo conglomerado de materia que a su vez está formada de átomos y éstos poseen en sus capas externas los muy movibles electrones, y que entre el aire más seco superior al terreno y el propio suelo del planeta hay siempre cierta electricidad estática, esa que cuando hace viento seco nos carga a nosotros y producimos chispas cuando bajamos del automóvil y tocamos algún material conductor conectado a la tierra, y para lo cual él desarrolló lo que denominó el… “Aparato para la Utilización de la Energía Radiante” ya que según sus propias palabras señaló al respecto:

“…El terreno bajo nuestros pies es un vasto depósito de electricidad negativa…”

El creía que la Tierra estaba envuelta en una Energía Radiante así como el espacio circundante a nuestro planeta…, realmente cierto como parece haberlo demostrado más tarde la dinámica de los vuelos espaciales.


La Radiación del Cosmos


La atmósfera de la Tierra con sus distintas capas de gases y el escudo protector de la Magnetosfera, nos envuelve desde los 500 a los 60.000 Km., de distancia, impide precisamente dicha capa magnética que nos lleguen ciertas radiaciones ciertamente peligrosas para toda vida biológica (rayos ultravioleta, rayos x, rayos gamma)…, todo ello es bien conocido por los propios astronautas que ocasionalmente han tenido problemas con estas muy radiantes partículas estelares y han hablado de ello como lo hiciera en su día el astronauta Van Hoften:

“… Conocí la radiación espacial en la primera misión como miembro de la tripulación del transbordador espacial Challenger en abril de 1984… ¿Qué diablos es eso?... pregunté al ver lo que parecía un rayo láser blanco que pasaba rápidamente a través de mis ojos…”

“…Oh, sólo son rayos cósmicos” dijo Pinky Nelson mi compañero de paseo y físico especializado. La idea de que partículas de alta energía originadas en un lejano evento cósmico pasaran tranquilamente a través del transbordador y a través de mi cabeza, me hizo pensar que eso no podía ser saludable. La verdad del asunto es que no lo es…”



Efectivamente sobre las capas superiores de la atmósfera e incluso más arriba llegan partículas procedentes del Sol y de mucho más allá, eso que conocemos como: rayos cósmicos y que viajan a muchísima más velocidad y por tanto poseen más energía que las procedentes de nuestra estrella el Sol.

Algunas partículas subatómicas como los neutrinos son 1000 millones de veces más pequeños que el átomo de hidrógeno y por tanto atraviesan todo el planeta Tierra sin chocar con nada. Se cree que ciertos neutrinos pueden proceder del Sol especialmente cuando existen poderosísimas tormentas solares, pero no todos los neutrinos proceden del mismo, pero lo que sí sabemos es que viajan a velocidades cercanas a la luz.

                                   Los veloces viajeros del espacio: --los rayos cósmicos--


En las tierras argentinas y precisamente desde el 2007, los científicos del Observatorio Pierre Auger el cual es un gigantesco campo de observación y captura de rayos cósmicos, creen que estas partículas tan energéticas y tan veloces parecen proceder del centro de la Constelación del Centauro* y que tales partículas podrían ser desechos o pérdidas de materia que han escapado a las fuertes influencias gravitacionales de un poderosísimo agujero negro que atrae hacia sí toda la materia circundante, haciéndola girar a velocidades vertiginosas y se la va tragando, pero no toda, y ésta, precisamente la que nos llega convertida en partículas llamadas rayos cósmicos habría escapado de allí merced a las enormes fuerzas centrífugas de atracción, transformándola o “diseccionándola” en diminutos protones y neutrones de intensísima potencia y energía, a la vez que también se baraja la idea de que podrían proceder dichos rayos cósmicos de los restos de la explosión de una supernova que estalló en el pasado…

** (Justo por el centro de la Constelación del Centauro se encuentra el Cúmulo Estelar NGS 5139 a 17.000 años luz)


Hoy se calcula que impactan sobre la Tierra del orden de 100 rayos cósmicos por centímetro cuadrado y por minuto.









Conclusiones


Todo parece presuponer que esa electricidad tan común en nuestro planeta y que golpea las capas de la alta atmósfera (y las ioniza o electrifica) produciendo las 45.000 tormentas eléctricas diarias y “carga” de “energía” a nuestro planeta, procede casi exclusivamente de los rayos cósmicos y del viento solar, como así parece ser ya intuyó en 1911 el físico Victor Franz Hess quien pudo demostrar que a mayor altura la ionización del aire (electrificación) aumentaba, pudiendo concluir que la radiación procedía del espacio, pues las partículas cósmicas (rayos cósmicos) que nos llegan están intensísimamente cargados de electricidad…, por tanto todo lo que nos rodea es un “mar invisible de electricidad” y ésta, la electricidad, para parece provenir del espacio exterior…, aquello que los antiguos místicos señalaron como… “El Vestido Externo de Dios”…






**  Lightning Sprites o “duendes luminosos”, destellos de diferentes colores que surgen del cielo a 80 – 120 Km., de altura. Se les llama duendes rojos, duendes azules…, en función del color que presentan estas curiosas manifestaciones de la energía eléctrica que están situadas sobre las tormentas eléctricas inferiores… ¿las alimentan tal vez? …, parecen “bailar en el cielo”…, no, no son OVNIS… -es algo natural, pero hasta ahora desconocido-…

                           


Emisario del Arco iris&Shana