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domingo, 20 de enero de 2008

JOJO EL NIÑO DE LAS ESTRELLAS- CUMPLIR LOS SUEÑOS


No importa lo duro que sea el viaje... ni las veces que pueda caerme... solo sé que debo hacerlo, que puedo hacerlo... que algún día cumpliré mis sueños.Hay quien dice que creer en la magia o en los finales felices es una tontería... yo creo que sin las ilusiones no podríamos seguir viviendo. La vida es demasiado fría por sí sola... necesita un aditivo, un aliciente, una razón para que dentro de nosotros nazca una fuerza misteriosa que nos empuja a ser fuertes en los momentos más difíciles...Tal vez, los sueños solo sean sueños, pero sin ellos, no somos nada.

Es curioso el tiempo, ahora lo tienes y ahora lo pierdes... intentas creer que lo llevas dentro de ti ,como una mochila imaginaria llena de recuerdos y momentos especiales... pero realmente ya no hay nada, todo desaparece, sigue adelante en línea recta... camina contigo sin mostrarte nada más que lo que tienes ante tus ojos por un instante... llega y se va, llega y se va... Y nosotros nos empeñamos en vivir en nuestra mochila, protegiéndonos del momento siguiente, del miedo a lo desconocido, viviendo entre recuerdos que nos llenan de alegría - dolor - tristeza - felicidad... Por mucho que nos esforcemos en negarlo, solo existe el presente, y hay que vivirlo ahora para que después podamos llevarlo en la mochila!!!

LA PARADOJA DIVINA


«Los medio-sabios, reconociendo la irrealidad relativa del universo, imaginan que pueden desafiar sus leyes; tales son tontos vanos y presuntuosos, y se estrellan contra las rocas y son rotos en pedazos por los elementos en razón de su locura. Los verdaderamente sabios, conociendo la naturaleza del universo, usan la ley contra las leyes; lo superior contra lo inferior; y por el arte de la alquimia transmutan lo que es indeseable en lo que es apreciable, y así triunfan. La maestría no consiste en sueños anormales, visiones, e imaginaciones o vivencias fantásticas, sino en usar las fuerzas superiores contra las inferiores, escapando a los sufrimientos de los planos inferiores vibrando en los superiores. La transmutación, no la negación presuntuosa, es el arma del maestro.»

El Kybalion

lunes, 14 de enero de 2008

COMIENZO DEL CAMINO (1RA. PARTE)



Existe una conocida frase oriental que dice así: “si comienzas un largo camino, lo más difícil es dar el primer paso”...

He querido recordar esta sencilla oración para señalar que hay encerrada en ella una profunda sabiduría en tan limitadas palabras. Pero ello es totalmente cierto.
Tal como narré en otros escritos, tuve la gran fortuna en mi vida de conocer a Bernardino (Dino), y él fue un primer paso hacia el cambio de mi propia existencia, embargada por aquel entonces en temas más mundanos. Antes de aquel encuentro, no me paraba a pensar el por qué de muchas cuestiones. El mundo era para mí más sencillo, algo así como un gran y bello escenario, una gran despensa inagotable, donde al ser humano le estaba todo permitido en función de esa tan ahora cuestionada “racionalidad pensante”. La vida y las experiencias, y la posterior transformación de Dino, me llevó sin desearlo, y por fases, a adentrarme en el estudio de la naturaleza y por ello siguió mi amor y respeto hacia ella. Más tarde a la búsqueda de nuevos valores y de filosofías que enmarcasen esos pensamientos y sentimientos que en mí nacían, y como una correlación de hechos encadenados, me hizo contactar con otra gran persona que si lugar a dudas fue el siguiente y más concluyente paso en mi nuevo camino interno. Pude entonces constatar que lo que me estaba ocurriendo pudiera ser aquello de que... “cuando el discípulo está preparado encuentra a su Maestro. Siendo el Maestro el que elige y no el discípulo”..., tales vivencias fueron de tipo espiritual como después comprendí.
Todo comenzó al final de un largo y caluroso verano. En aquel tiempo y como siempre hago, estuve viajando por: La Rioja, Castilla-León, Cantabria, Aragón..., finalizaba el tiempo cálido y ya se alboreaba un nuevo otoño. Las mañanas de las últimas semanas de septiembre ya habían tomado el cariz húmedo que las caracteriza. El bosque castellano antes seco emitía olores saludables a moho, líquenes y a los más sutiles y exquisitos de los champiñones y hongos silvestres. Estas tierras interiores de la Península Ibérica y más frías que las litorales, se suelen adelantar unos meses en su producción de toda una rica y variada gama de setas, con respecto a otras comunidades peninsulares, como la Comunidad Valenciana en la cual resido. Tenía libre el lunes por la mañana y como estaba hospedado en Burgos decidí acercarme a la preciosa Cartuja de Miraflores, a pocos kilómetros de la capital. Conduje unos minutos paralelo al río Arlanzón y a un frondoso parque de grandes árboles que están plantados en esta parte de la ribera. Mi objetivo ese día era subir a La Cartuja y ver si la tierra estaba lo suficientemente húmeda como para ir a otro lugar más alejado que yo conocía, de anteriores incursiones recolectoras. Ascendí por la estrecha carretera asfaltada que conduce al monasterio. Llegué allí y aparqué junto a la tapia que protege la huerta de esta orden monacal. Observé que el lugar estaba muy tranquilo a esas horas, sobre las once de la mañana, creo recordar. Apenas tres o cuatro personas caminaban adentradas bajo la sombra de los árboles. Otra persona venía relajadamente hacia mí por el camino de tierra soleado, paralelo al muro del jardín, por el cual ambos paseábamos distendidamente. Cuando este caballero estuvo frente a mí, a pocos pasos, muy cortésmente me saludó:
- ¡Buenos días!-
Le miré y le respondí:
- ¡Hola, buenos días!...¡hace un sol magnífico!
- ¡Sí, en verdad que es una mañana brillante!... ¿viene usted de visita a La Cartuja o tan sólo a pasear por este hermoso lugar?..
- Bien... bueno..., ni una cosa ni otra. He venido especialmente para comprobar la humedad del suelo del bosque. Me encanta buscar rovellones, corrijo: níscalos, como aquí les llaman. Trabajo como representante, tengo la mañana libre y si veo que el suelo tiene el nivel adecuado de humedad, me acercaré mañana o pasado mañana a un bosque cercano a pocos kilómetros de aquí; el cual está justo al lado de una finca rural, una explotación agropecuaria, donde voy a hacer una demostración de mis equipos de desinfección ecológica del agua y limpieza de los edificios que componen dicha explotación.
- ¡Muy interesante eso de la desinfección ecológica!...¿es usted de Burgos?
- ¡No!. Soy de la Comunidad Valenciana, como habrá podido observar por mi acento al hablar el castellano.
- ¡Sí, lo he notado!. Pero por educación debía hacerle la pregunta. Me presentaré me llamó M.A., vivo en Santander, aunque provengo de Madrid. He venido a pasar unos días de merecido descanso a un pueblo de esta provincia, concretamente estoy en Quintanar de la Sierra. Fui allí a oxigenarme un poco, pero especialmente para descansar. Soy profesor de matemáticas. Un amigo venía a hacer unas gestiones a la capital y me pidió que le acompañase. Le dije que sí, pero con la condición que me dejase en La Cartuja, y que cuando terminase su trabajo que me recogiera, para volver ambos a Quintanar...¡a propósito, allí hay grandes bosques y puede que encuentre setas!...
- Sí, lo sé, gracias. Pero me pilla un poco lejos. Voy en dirección contraria, hacia Santander.
- ¡Lástima!
- Sí.. bueno..., no tiene importancia. Olvidé presentarme, me llamó J.V...., ¡encantado de conocerle!..., pero por favor no me hable de usted, soy algo más joven y eso me produce incomodidad.
- Entonces...¡encantado de conocerte J.V.!
La presentación se formalizó con un apretón de manos.
- ¿Qué te parece este paraje..., lo conocías con anterioridad?. Imagino que en Valencia tendréis otro tipo de vegetación, más adaptada al clima cálido y a la escasez de lluvia. Desafortunadamente todavía no la he visitado.
- Sí, allí el bosque suele ser de pinos. Por estas fechas está sequísimo. Este entorno me parece encantador, y respecto a que si lo conocía con anterioridad, te diré que sí. Suelo venir aquí cuando pernocto en la capital burgalesa. Aquí me relajo. Ya visité el monasterio por dentro la primera vez que me acerqué a este bello espacio natural. Me siento bien aquí, estudio los pasos que deberé dar los próximos días. Aprovecho para cargar pilar, para respirar profundamente lejos de la contaminación de la ciudad. Cuando se tiene que mostrar un nuevo producto industrial, un nuevo equipo, no te imaginas las dotes de persuasión y energía que se debe emplear para convencer a los posibles clientes. Todo lo nuevo, casi siempre, lo rechazan “a priori”, pero afortunadamente los que voy a visitar estos días son clientes nuestros y la cosa es más sencilla.
- ¡Tienes toda la razón!... siempre hay que luchar contra la inercia de las cosas. Contra la inamovilidad, especialmente del pensamiento... Yo cuando vengo a lugares como éste suelo emplear mi tiempo en meditar.
- ¿Meditar?, ¿te refieres a reflexionar sobre los temas de tu trabajo o vida?
- ¡No!. Para las cosas mundanas no pierdo el tiempo en estos lugares. Me refiero a meditar sobre conceptos e ideas más elevadas. Podríamos decir que lo que hago es una especie de oración focalizada..
- ¿Oración a quién o a qué?
- Veras J.V., ya que parece que estás en verdad interesado en el tema, me abriré un poco. La meditación que hago es una disciplina mental para comunicarme con la parte sagrada de mi mismo. Pero no exclusiva en mí, sino en todos los seres humanos. Sólo te diré que “todos somos iguales en esencia, pero no en Presencia”..
- ¿...?.
No tenía ni idea de lo que acababa de decirme. Le miré. No parecía ni loco ni iluminado. Parecía una persona respetuosa y coherente, sin duda tendría sus razones para hablar así. Pero a mí todo aquello de partes sagradas o no, me daba un poco de miedo. Como decimos coloquialmente en mi tierra: “de repelús”. Se hablaba tanto de gurús, sectas..., que la verdad este tema prefería eludirlo en mi vida ya que me producía intranquilidad.
Pareciendo adivinar lo que yo estaba pensando, puntualizó mi nuevo amigo:
- ¡Tienes toda la razón al sentir temor!. Todavía hay demasiada credibilidad en las personas, que es aprovechada por falsos gurús y pseudomaestros. Lo mejor es que tu conciencia sea la guía de tu propia vida, ¡ese es el mejor camino!. Puede que sea más lento, pero te acercará a la verdad y..” a... tu... ritmo...” –separando y remarcando estas tres palabras-.
- Parece que adivinas todo lo que pienso. Justo me debatía internamente en el exceso de credibilidad de las personas. En momentos de inestabilidad emocional, al bajar la tónica psicológica, muchos se introducen en peligrosos caminos, dejándose guiar por un tío barbudo de aspecto muy místico, tal vez con traje blanco, con largas cadenas y collares un tanto esotéricos. Unos comienzan a darle a una pandereta o se ponen trajes exóticos y se autoengañan a sí mismos diciéndose que están en vías de la liberación. ¡Esto es sorprendente!. Se abandonan carreras provechosas, responsabilidades con los otros seres humanos y cuando más tarde descubren que se equivocaron, la sociedad no les acepta y estas personas terminan con gravísimos problemas de inadaptación social y personal, acabando muchos de ellos en las drogas.
- ¡Siempre fue así, J.V.!. Esto viene de lejos. Pero has hecho un análisis muy objetivo de la problemática presente.
- -¿Qué quieres decir con eso de que: -esto viene de lejos?-
- Verás..., creo que por tu profesión y modo de vida eres una persona instruida. También debes tener dotes psicológicas, por tanto te voy a dejar un enigma para que lo resuelvas. Si comprendes el mensaje entre líneas que te pregunto, continuaremos hablando, -si tu quieres, claro...-
Hoy tengo un poco de prisa, ya que dentro de un rato, sobre las doce viene a recogerme un amigo. Salimos para Quintanar a esa hora, puesto que hemos reservado mesa en un restaurante de la localidad. Después de comer iremos a hacer fotografías a la zona boscosa donde se encuentran las tumbas celtas. Bueno, en realidad no sé si son celtas o iberas, pero iremos allí... ¡ah sí!, como veo que llevas tu cuaderno de notas y un bolígrafo supongo... ¿no?, quisiera que tomaras nota de los datos que te voy a dar a continuación. Comencemos: Bien..., estudia en la Biblia, Ezequiel 40:5, Samuel 17:4. Después en el índice averigua las medidas en centímetros de los codos normales y los sagrados... ¿vas tomando nota?.
- Sí, sí..., puedes continuar...,¡adelante!
- Conforme. Posteriormente lee a Herodoto de Haliacarnaso, “El Padre de la Historia”, en su libro más famoso, “Los Nueve Libros de la Historia”. Busca en el libro primero los capítulos LXVII y LXVIII. Más tarde en el capítulo 178, que hace referencia a medidas y a ciertos misterios. Y por último averigua las medidas del codo real egipcio. Estos datos están en las grandes enciclopedias, especialmente los referentes a las medidas egipcias y griegas. Puede que encuentres interesante los datos que averigües. Si tienes tiempo, en días sucesivos podremos seguir hablando sobre esa pregunta que antes me has hecho..., ¿te parece bien?.
- Creo que me parece bien. Los datos ya los tengo apuntados en la agenda. Veremos si dispongo de tiempo para investigar en la biblioteca todo lo que me has señalado. Pero no sé si podré volver mañana y los días sucesivos, a encontrarme contigo. Si bien es cierto que tengo cierta libertad de movimientos y horarios, me debo a las visitas pactadas por mi empresa, las cuales fueron hechas previamente por teléfono.
Ante mis últimas palabras M.A. pareció no darles importancia y puntualizó con seguridad: - Yo de todas formas volveré mañana sobre estas horas. Exactamente a las once en punto estaré aquí de nuevo. Recuerda que lo hago por ti y no por mí. Vengas o no vengas te estaré esperando... ¿qué te parece mi ofrecimiento, J.V.?.
Lo cierto es que no tenía excusas. No sabía que decir. La situación era un tanto incómoda. Por una parte me sentía atraído ante este nuevo reto en mi vida, y por la otra sentía inseguridad.
- La verdad es que no se qué decir. Me has dejado perplejo con esos enigmas que no entiendo que puedan significar. De todas formas, aunque no puedo prometerte nada, haré lo posible por venir mañana temprano.
- Ese... “quizás”, entre comillas, es suficiente para mí. Ha sido un placer haberte conocido en persona... ¡Hasta mañana J.V.!.
- También a mí me ha encantado conocerte. Pero recuerda que me debo a mi trabajo y compromisos.
Sonrió... Con el pulgar y el anular se ajustó sus grandes gafas de montura cuadrada. Volvió a mirarme y por último me estrechó la mano. Seguidamente comenzó a caminar en dirección a la puerta principal de La Cartuja, alejándose de mí.
El tiempo había pasado volando. Yo me sentía sorprendido por todo lo ocurrido. Apenas acababa de conocer a esta persona y es como si la conociera de siempre. Me había dado unos datos un tanto extraños que yo tenía bien apuntados. Esperaba tener correctamente los números referidos. Me dejaba con una interrogante mayor y aceptaba como un hecho el que yo regresaría al día siguiente. En mis cavilaciones vi que llegaba un elegante automóvil. Paró, se abrió una puerta y M.A. se introdujo en él. Antes de cerrar la puerta habló con el conductor y señaló hacia mí indicándole algo. Posteriormente se despidió afectuosamente con la palma de la mano muy abierta y cerró la puerta de su lado. Poco después el coche dio la vuelta y se alejó por el camino asfaltado por el cual acababa de llegar.
¿Qué hacer?..., me quedé un rato paseando mientras volvía a releer los apuntes escritos que me fueron dictados muy rápidamente. Ezequiel... Samuel... Herodoto “ Los Nueve Libros de la...”... ¡menudo lío!. Codos normales..., codos reales..., pero parecía que todo estaba bien apuntado.
Después de haber leído todo lo escrito, seguí caminando por el bosquecillo paralelo donde poco antes se hubo marchado M.A. Para ir más libre dejé la agenda que siempre solía llevar conmigo, en el interior de la guantera de mi coche. Siempre me gusta llevar una libreta, agenda o cuaderno de notas. Tomo ideas, escribo pensamientos momentáneos, así me ayuda en mi trabajo. También hago bosquejos y apuntes pictóricos con lápices de colores, de aquello que veo y deba ser plasmado por su belleza o singularidad. Ya en el interior del vehículo el referido cuaderno me alejé de allí y me adentré en el bosquecillo algo más grande que está enfrente de la tapia de La Cartuja, comprobando que efectivamente tenía la humedad requerida para el nacimiento de setas silvestres. Poco después fui al otro más amplio bosque que comienza detrás del monasterio y que se extiende por kilómetros, llegando a la misma conclusión de que la tierra presentaba similares características de humedad y temperatura. El lugar adonde yo debería ir a recolectar estos sabrosos frutos del bosque, se adelantaba unas dos semanas a este lugar, tenía un microclima singular, todo lo cual indicaba que dónde yo conocía, las setas estarían saliendo por todas partes. Si tenía suerte como otras veces podría llenar al menos dos cestas grandes de mimbre que llevaba en mi maletero. Cuando los viajes hacia esta provincia coincidían de mediados de septiembre hasta mediados de octubre, solía regresar a Valencia con una buena provisión de estos suculentos alimentos vegetales. Recordando tales cosas, vi unos vistosos dientes de león, ortiga verde mayor y celidonia que crecían muy apegados a los muros de La Cartuja. Me agaché y cogí semillas de estas especies. Los introduje en sendos estuches plásticos de películas fotográficas. Puse la etiqueta que identificaba: especie, zona de recolección y fecha de recogida y con estos “tesoros del bosque” entré en mi auto, lo puse en marcha y partí hacia la cercana ciudad de Burgos. De camino hacia ella, recordé que todavía tendría tiempo de acercarme a la biblioteca pública antes de que la cerrasen.
Ya en la ciudad aparqué mi coche en la calle Martínez del Campo, a pocos metros de la catedral gótica, junto a una bella mansión. Salí del vehículo y me dirigí hacia la biblioteca. Llegué a la misma, entré y busqué por secciones el lugar donde estaban las grandes enciclopedias, la Biblia y otros libros de consulta. Comencé a ojear...: “ a ver... codo griego..., codo romano..., Biblia de Ferrara “seys codos có el codo y puño...”, Biblia de Collins (UK) “The length of the measuring rod in the man´s hand was six long cubits, each of which was a cubit and a handbreadth”... veamos. Primer Libro de Samuel, “... el músico pastor David, antes de convertirse en rey se enfrentó con su honda al campeón de los filisteos, Goliat de Gat...cuya estatura era de seis codos y un palmo (Sam 17:4). Después busqué los datos egiptológicos, encontrando la toponímia antigua y el valor en milímetros de cada referencia, codo (Meh).... o, x....mts., palmo (Shesep) ..... x mts., dedo (Yeba)...... x ctms., vara (Jet)....x mts., río (Iteru) ..... x kms., todos los datos me iban sorprendiendo cada vez más; no salía de mi asombro, ¡cómo era posible tal tamaño en un ser humano!. Busqué ávidamente en “Los Nueve Libros de la Historia” y allí Herodoto por su parte hablaba de los codos griegos. De las medidas de las murallas de Babilonia, pero lo más sorprendente estaba en los capítulos LXVII y LXVIII. ¿eran ciertos los tamaños de los antiguos héroes?, ¿en verdad existieron?. Seguramente la ortodoxia científica haría caso omiso de estos datos tal como ocurrió cuando se ridiculizó a Heinrich Schiliemann afirmando que Troya sólo era una creación poética de Homero. Entonces se afirmó que Schiliemann era un loco y un visionario, pero él no hizo caso, abandonó una prometedora carrera en los negocios, tomó la gran fortuna amasada y con la piqueta buscó la verdad hasta encontrar las ruinas de la ciudad de Troya, y ... un ¡fabuloso tesoro!. Todo lo que siguió a este suceso fue un camino trillado, más técnico pero más sencillo. El recuerdo de ese alemán genial me hizo recapacitar sobre lo que tenía ante mis sorprendidos ojos. Tomé la calculadora, multipliqué siete codos por 0,462, dándome una altura de 3,234 mts, esto era una medida, pero si la misma la multiplicaba por la otra, entonces siete codos me daba 3,661 mts., y eso que no añadía el palmo... ¡sorprendente!... ¡increíble!... ¿qué me había querido decir M.A.?.. y ¿quién era esta persona tan versada en estos temas un tanto extraños?...y ¿para qué me dio estas pistas?---, la verdad es que me sentía intrigado. Salí como un sonámbulo de la biblioteca con muchos datos en mi cuaderno de notas, y con el dibujo esquemático/comparativo y a escala, de tales seres humanos con el hombre de hoy. La gente al verme hablar sólo pensaría que estaba loco. De camino a mi automóvil iba diciendo en voz alta: increíble.... increíble..., una y otra vez.
Las horas que pasaron después de aquel descubrimiento fueron intranquilas. Pasé la noche dando vueltas en la cama sin apenas dormir. El hotel quedaba en la calle perpendicular a la estación del ferrocarril. Creo que escuché pasar a todos los expresos y mercancías nocturnos. ¿Qué debía hacer el día siguiente para poder volver a ver a M.A.?. Tendría que buscar una excusa coherente con el cliente al cual iba a visitar esa mañana, así como informar a mi empresa. Dormí intranquilo un tiempo indefinido. Al finalizar la noche casi al alba abrí la persiana y justo en ese momento un petirrojo madrugador estaba apostado en la varilla metálica del balcón, desde allí hacía vuelos cortos hasta el césped húmedo del jardincillo que esta en esa calle para procurarse algún suculento insecto. Regresaba una y otra vez a este curioso mirador, esta escena le recordó a mi estómago que tenía apetito. Me dirigí a la ducha, me afeité, me lavé los dientes y poco después totalmente despejado y reconfortado por el agua muy caliente, bajé a desayunar al comedor todavía vacío a horas tan tempranas.
-¡ Hola Miguel!, ¡Buenos días!... ¿en qué lugar me puedo sentar?..
- ¡Hola J.V.!. Te he preparado aquella mesa del fondo junto a la columna, con todo lo que te gusta para desayunar. Ya sabes que la casa conoce tus costumbres..., son muchos años.
- Sí, tienes razón. Ya son años de vernos las caras. ¡gracias por tener lista una mesa!. A propósito, como no hay nadie en el comedor a estas horas, salvo nosotros dos, ¿no te importaría traerme el teléfono inalámbrico para llamar a un cliente y después a mi empresa?.
- ¡Por supuesto que no!. Faltaría más.
Miguel salió del comedor. Regresó al instante con un inalámbrico de bello diseño. Se separó prudencialmente de mí para no curiosear en mis conversaciones. Era un excelente profesional. Minutos después yo ya había llamado a mi empresa y al cliente. A este último le dije que por una cuestión urgente, no podría ir en esa mañana a su explotación, y que si no le importaba que fuera el miércoles por la tarde. Al cliente no sólo no le importó sino que se sintió aliviado, ya que el sábado le habían llamado diciéndole que el martes, es decir el día que yo le llamaba, iría un camión con pienso para los animales, también en ese mismo día debería pasar una cuba para recoger los purines de su cabaña porcina e incluso el veterinario de la Diputación Provincial pasaría a inspeccionar las reses y vacunarlas contra un posible virus que se había detectado en otras granjas de reses vacunas, ¡todo el mismo día!. Este granjero me informó que se sentía algo aliviado pues no me podía atender como correspondía y en verdad le estaba haciendo un favor. Así pues, todo se conjugaba para que yo tuviese el martes libre y toda la mañana del miércoles, insólito pero cierto. Tenía un día y medio para mis cosas.
Hasta aproximadamente las diez de la mañana, estuve en una cafetería que miraba al paseo burgalés, El Espolón, como así se denomina este bello parque. Me tomé mi segundo café con leche de la mañana, muy caliente. Miraba al paseo y vi todavía la brigadilla de limpieza municipal baldeando el pavimento y retirando papeles, vaciando papeleras y barriendo las hojas secas de las plataneras y abedules. Me pregunté porqué se denominaba platanero a estos árboles rudos un tanto feos y que están plantados por doquier, en cualquier ciudad española. La verdad es que no lo sabía. Salí de la cafetería, crucé el río Arlanzón y fui a coger mi coche aparcado en la calle de mi hotel, al otro lado de la ciudad. Partí de allí y me dispuse a ir de nuevo a La Cartuja de Miraflores. Recordé que debía enviar unos datos por fax. Aparqué momentáneamente frente a Correos e hice dicho trámite. A partir de ese instante tenía toda la mañana para mí.
El sonido un tanto afónico y frío de la campana de La Cartuja me recordó que ya casi eran las once. Sin duda dicha campana no tenía la proporción correcta de bronce para que sonara correctamente y con el timbre acostumbrado de 22 partes de estaño y 78 de cobre, algo se había hecho mal... –no sé-...
El sol iluminaba este también soleado día de septiembre. Utilicé el mismo camino de tierra junto a la tapia del monasterio para caminar relajadamente como el día anterior. Vi un pinzón real que comía insectos a pocos palmos de mis pies en el césped natural del lugar. Salvo unas ruidosas y atrevidas urracas, nadie rompía el encantador silencio que yo saboreaba con deleite. Justo eran las once y cuarto cuando volví a ver el coche que el día anterior se llevó a M.A.; paró y vi salir solamente a una persona, un varón de unos 40 años, más alto y delgado que M.A., probablemente era el desconocido que acompañaba a este mi nuevo amigo. Me miró de lejos y se dirigió hacia mi. Al llegar a pocos metros me saludó muy cordialmente:
- ¡Hola... buenos días!,, ¿eres J.V. el nuevo amigo de M.A.?
- ¡ Sí, soy yo!, buenos días...
- Verás, me envía nuestro común amigo para advertirte que tardará un poco. Tuvo un pequeño problema y me envió a mí para decirte que vendrá sobre las doce. Lo traerá un taxi. Yo debo irme ya a Quintanar de la Sierra. Me ha dicho que perdones este pequeño contratiempo.
- ¡Gracias por avisarme!..., no tiene importancia. Lo esperaré paseando por este bello entorno..
- Una cosa más ¿serías tan amable de llevarlo de regreso a Quintanar con tu coche?. Es que yo tengo dificultad para regresar a recogerlo esta tarde.
- No, en absoluto. No es ningún problema. Tengo el día libre. Será un placer.
- ¡Muchísimas gracias!
- ¡De nada!
- Bueno..., ya nos veremos.. ¡adiós!
- ¡Adiós! –y el desconocido se alejó hacia su vehículo. Se montó en él y dando la media vuelta regreso por la carretera que le había traído.
Casi habían pasado unos cincuenta minutos, cuando escuché el sonido característico de un motor diesel mal ajustado o viejo. Los taqués se escuchaban ruidosamente y el ronqueo del tubo de escape señalaba que un vehículo movido por el aceite pesado estaba subiendo la última rampa del camino asfaltado. Efectivamente era un diesel. Un singular taxi burgalés un poco viejo pero robusto, -de los de antes-. Si hubiese pertenecido a la familia equina, éste sería el equivalente a un poderoso percherón. Paró enfrente de la puerta principal de La Cartuja. Vi a M.A. pagando al taxista. Le comentó algo divertido y el conductor rió estrepitosamente. Se despidió de él y salió del taxi.
- ¡Hombre...J.V.!. Ya veo que has podido venir. Sabía que harías lo imposible por volver. Me alegro mucho por tu decisión.
Fue entonces cuando utilizó por vez primera este singular saludo que siempre repitió cuando nos veíamos, pasadas unas horas, unos días, meses u años. ¿sería para recordar a mi mente subconsciente estos gratos momentos?...¿estas vivencias de los primeros días?. Pienso que sí, él no hacía nada sin pensarlo previamente.
- ¡Hola M.A.!
- ¿Pudiste averiguar los enigmas que te señale ayer?
- ¡Por supuesto!..., sabrás que me han sorprendido. Es extraordinario lo que has hecho que averigüe. Aunque no entiendo el por qué de esta búsqueda que tu me has provocado...¿qué propósito tienen los datos que me has dado?
- El propósito último ha sido despertarte, querido J.V., solamente despertarte..
- ¿Para despertarme..., de qué?. Creo que estoy muy despierto.
- Aparentemente así es. Pero sólo aparentemente..., quiero decir: “estás despierto en el plano físico, pero hay más planos además de éste en que ahora nos vemos y tenemos el ser”...
- ¿.....?, ¿a qué te refieres?
- Provoqué un enigma en ti. Ayer te dije que siempre fue así, para señalarte que hubieron otras razas en la Tierra, anteriores a la nuestra. Esos seres, no son fruto de la fantasía; existieron en realidad, aunque en un pasado remoto. La ciencia de los números es uno de los más acertados caminos para acercarnos a la Verdad, que es uno de los conceptos “per se” de lo que las gentes conocen o interpretan como Dios o Deidad. Pero El “El Absoluto”, en su Divina Gloria, nos ha dejado pistas, pocas, pero inteligentísimas huellas para los que saben ver detrás de las apariencias religiosas, filosóficas, históricas o empíricas de una época. Los prejuicios son fruto de la conciencia externa de lo que nosotros denominamos: “mente racional”. La razón pura debe ir más allá de sus propias creencias, más allá de la costumbre o moda imperante en una época para luchar contra lo dicho..., y convencerse a sí misma. Los números son impersonales y un tanto asépticos, por ejemplo si un cubo de oro puro de un metro de lado pesa x cientos de kilos, significa que si lo medimos con otras medidas que por ejemplo quieran decir: 2,2 codos reales, el peso será el mismo. Esto es lo de lo que estamos hablando, los conceptos en que se expresan las magnitudes según la época pueden ser diferentes pero la realidad permanece. El investigador se da cuenta que dichas magnitudes transformadas a escalas métricas actuales son similares, aunque expresadas con otras palabras. Podemos interpretar verazmente por ejemplo lo que los antiguos escribas egipcios narraron con respecto a la capacidad en litros de un silo de grano en el alto o bajo Egipto o los hectolitros del río Nilo por minuto.
- Creo que voy siguiendo tu razonamiento y lo que me quieres decir.
- ¿Entonces J.V.,que conclusiones has sacado?
- Pues..., yo diría casi sin ninguna duda, que muchísimos investigadores a través del tiempo se han dado cuenta que al leer intensa y pacientemente textos bíblicos, papiros egipcios, relatos un tanto velados del pasado, que existen crípticas pistas, pequeñas claves que coinciden en señalar que hubo o hubieron, alguna raza o razas de seres humanos gigantescos con respecto a nosotros.
- ¡Así es!. Como bien indicas, tanto los griegos, como los egipcios, así como los primigenios redactores de la Biblia, nos hablan de lo que la humanidad ha intuido y que todavía permanece en el folclore de muchos lugares, que no es sino una recreación festiva de antiguos mitos, de antiguas realidades, ¿de dónde si no, proviene la tan común fiesta de gigantes y cabezudos en culturas tan distantes y dispares del planeta?. La mente materialista argüirá miles de conclusiones en contra. Unas serias, otras más irónicas, pero el hecho real permanece inalterable. Es ese “algo” que ha quedado en la mente subconsciente de la raza humana actual. Son legados de la antigüedad. Piensa que debemos remontarnos a casi 800.000 años atrás, que es cuando se presume ocurrió el último y definitivo hundimiento del continente atlántico o Cultura Atlante.
- ¿Te refieres que la Atlántida existió en realidad?
- ¡Por supuesto que existió!. Esos pequeños restos, de los cuales se habla entre líneas, son los últimos vestigios de lo que fue la raza atlante e incluso una anterior denominada: lemur. Todo ello está escrito en la memoria indeleble del Planeta accesible a todos aquellos que elevan su conciencia a la vibración requerida y pueden leer por sí mismos la existencia de estos pueblos antiguos, pero no primitivos.

COMIENZO DEL CAMINO (2DA. PARTE)



Lo que me estaba diciendo este nuevo amigo era singular. Cierto era que yo había leído algo sobre el tema cuando en el instituto se estudió a Platón, pero se nos dijo que eran fábulas noveladas muy comunes entre los filósofos antiguos. Nadie hasta ahora había encontrado evidencias físicas o restos de aquella antigua civilización, ni los esqueletos de sus pobladores, salvo lo expresado por Herodoto y algunas leyendas del Tibet. Pero el investigador de Haliacarnaso afirmó que sí, que se encontraron restos en la profundidad de la tierra. Puede que ocurriera que la élite antigua conociera estos misterios aunque no el pueblo llano, -como siempre-. Incluso coexistieron dos medidas en una misma época: el codo vulgar y el codo sagrado o codo real, este último de mayor longitud. Sólo conocido por la realeza y los sacerdotes, el cual se utilizaba en la construcción de templos, lugares de culto, santuario o regios palacios. Esas medidas no eran conocidas por el pueblo, por tanto no había peligro de la utilización irreverente de medidas crípticas o secretas. Sin embargo, muchos investigadores del reciente pasado humano como: monjes, sacerdotes, eruditos, copistas y estudiosos de la Biblia, entre otros libros, se habían dado cuenta de estas singulares diferencias métricas... ¿pero para qué todo esto?....
M.A. me estaba mirando con profunda atención, parecía que iba siguiendo mis cavilaciones y pensamientos más profundos. Puntualizó como si nada: “para evitar la utilización malintencionada y dañina de las fuentes sagradas del conocimiento”...,”esto era muy respetado en el pasado..., las medidas y los números eran muy custodiados en la antigüedad. Se pedía total obediencia a quienes debían aprenderlos y manejarlos posteriormente. Esto lo exigía Pitágoras a sus discípulos..., hoy todo esto puede parecer fuera de contexto, pero en la antigüedad era algo común”
- Respeto lo que dices...¿pero para qué tanta preocupación por salvaguardar unos número y medidas si como dices nos acercan a la verdad y a Dios?.
- ¡Sí!. Era y es tan necesaria esa preocupación y más. No porque el conocimiento sagrado aleje al ser humano de su fuente eterna, sino porque antes, éste, debe elevarse. El conocimiento no es peligroso “per se”, sino la utilización perversa de él...,¿tu dejarías que tu hijo de tres años manipulase con sus delicadas manos dos cables desnudos de cobre conectados a un enchufe eléctrico de 220 voltios?—
- ¡Por supuesto que no! –señalé enfáticamente-
- Eso mismo debe hacerse en el acercamiento a lo sagrado. Debe lograrse con esfuerzo, purificando las escorias de costumbres arraigadas en nosotros, antes de que la energía o la fuerza despierte y descienda sobre el ser humano. Eso es lo que se llama iniciación.
- ¿Iniciación?...¿iniciación a qué?
- Iniciación a los Misterios de Dios, o lo que es lo mismo, el acercamiento de la propia alma al Cristo Cósmico, a la cualidad y fuerza viva del Amor que de El emana. A los poderes que le son concedidos a los que están preparados. A los que han sido purificados a través de muchas vidas, para un momento culminante donde el Principio Crístico, esa energía concreta se introduce en la personalidad integrada humana.
- ¿Y si es todo esto tan misterioso o críptico porqué me lo has dicho a mí?..
- Porque tu y yo ya nos conocíamos, aunque ahora no lo recuerdes. Has contactado conmigo en niveles internos y es mi servicio y misión de amor hacia ti y hacia otros que ya irás conociendo, como la persona que ayer me recogió y hoy ha venido a decirte que yo llegaría con retraso. Ten siempre presente que Jesucristo tuvo muchísimos discípulos externos, pero tan sólo unos pocos internos. A ellos les preparó mejor y les dio otros conocimientos. Fueron sus apóstoles, con capacidades casi tan sobresalientes como la suya propia, aunque ellos no habían alcanzado la perfección de su Maestro. Además te diré que los Misterios Sagrados deben irse explicando a las gentes, al menos lo que es permitido decir sin incumplir el voto de silencio. Las Escuelas de Sabiduría están comenzando a exteriorizarse, como así lo ha dispuesto Nuestro Bendito Logos Planetario. Este acercamiento o exteriorización culminará con la realidad de la visita a nuestro planeta de El Cristo y sus Discípulos los llamados Maestros de Sabiduría. Así está escrito, y los discípulos consagrados y de cierto grado entre los cuales me encuentro, y humildemente sirvo a Aquél que ha de venir, tenemos que cumplir nuestra parte de responsabilidad en su Obra de Amor Planetario. Por mi antigua relación contigo es por ello que te he aceptado como aspirante o discípulo menor...,-en aquella época no conocía el significado real de estos términos-,... pero con la condición de que no comuniques a nadie mi personalidad humana, ni siquiera a tus más íntimos. Así se hizo siempre. Es tu compromiso y promesa. En la medida que sirvas, cumplas con tu deber, comuniques lo recibido y te esfuerces y purifiques, yo, como humilde canal de la Luz te iré instruyendo en lo sagrado a su tiempo.
- ¿Dices que nos conocemos... que hemos hablado?...¿pero dónde?
- En otro plano... Tu alma y la mía son del mismo rayo. Aunque vibran en octavas diferentes. El principio eterno tuyo, es decir, tu propia alma, me ha pedido que instruya a su forma externa, es decir: a ti mismo, a tu ser externo, quien te crees en verdad...¿qué me respondes?
Mi corazón no me cabía dentro, ¿era posible aquello?. Cierto era que M.A., no era una Maestro, pero al menos era un discípulo muy cercano a Ellos. Traté de alejar de mi interior la arrogancia de sentirme superior a la media humana, de ser un elegido de los dioses; también M.A. me señaló que en esta época crítica muchas personas de Buena Voluntad recibirían tal honor, reservada a su tiempo a todos los seres humanos. Pero tal honor no era para engrandecer los egos exteriores,-todo lo contrario-, todo era parte de un Plan Sagrado, e implicaba muy gran responsabilidad. Era el comienzo del acercamiento de los Maestros hacia el exterior, hacia el mundo físico. Por tanto debería alejar cuanto antes el gusano del orgullo espiritual que podría roer la luz de mi alma, ya que éste permanecía emboscado junto a los puntos de luz, cual araña que atrapa polillas nocturnas apostada bajo una intensa fuente de luz. En la medida que me olvidase de mi mismo y de que amase a la humanidad como una unidad, como una sola alma, como a mí mismo, por encima de razas, credos, posiciones, culturas...etc., en tal medida mi acercamiento sería acelerado o atrasado hacia el encuentro sagrado de mi mismo: mi Ser Superior, mi Yo Real, mi Alma. Este era en verdad el legado del Padre Eterno a todos sus hijos, creyesen en El o no, le adorasen o no. A cada uno se le abrirían las puertas en una época y vida determinada, pero antes deberían romperse los falsos muros de: intolerancia, prepotencia, separatividad, arrogancia, etc., que cada uno hubiese construido en las edades. Cuando sus obras de servicio amoroso y no sus palabras, comenzasen a vibrar con las virtudes, llegarían a sondear el aura externa de un mensajero, según el color, brillo y pureza de vida y pensamientos, -y no antes-. Dicho mensajero, canal, o guía externo, no era sino un instructor o apoyo momentáneo que focalizaría su energía para que contactase el neófito con su verdadero instructor interno: el alma personal. Muchos quizá, no contactarían jamás con ningún mensajero externo en persona ya que esta época que nacía: Acuario, alejaba antiguas formas de contacto, trabajándose especialmente en forma grupal, pero sin embargo por su fe, constancia y pureza de vida alcanzarían la meta. El referente sería no un amor devocional a un maestro exterior, sino auténtico amor altruista a la humanidad, a toda vida, y a todas las evoluciones de la creación. Debía romperse para siempre en esta nueva Era de Acuario, el fanatismo devocional que caracterizó la anterior Edad de Piscis...

Hacía rato que caminábamos en silencio. Mirábamos la belleza natural del entorno. Cogimos un camino que utilizaban asiduamente los deportistas y los excursionistas. Cada 200 ó 300 mts., habían dificultades pensadas para que saltasen sobre obstáculos, trepasen a troncos de árboles cortados ex profeso, es decir, todo pensado para buenos atletas. Las ardillas estaban corriendo junto a nosotros como sintonizando un momento especial e irrepetible. El aroma y fragancia del bosque se había intensificado, o al menos así me lo parecía. Mi amigo me hizo insinuaciones puntuales sobre aspectos cosmológicos, botánicos, geológicos, etc., -tenía una gran cultura-, muy superior a la mía en aquellos momentos. Hablaba a intervalos. Yo permanecía en silencio..., era todo oídos; pero él evitaba hacerme la pregunta clave. Hora y media después, más o menos, me hizo la pregunta:
- ¿Bien... qué me respondes a la oferta que te hice?
Me resultó chocante. Parecía que utilizara las palabras usuales de mi mundo profesional, el del comercio. Como si en esos momentos tratásemos de bienes de consumo, propuestas de artículos y oferta de unos productos específicos. Yo ya tenía clara la respuesta en mi interior.
- ¡Acepto!... Es sin duda el más grato y elevado ofrecimiento que he recibido en mi vida. Solamente desearía estar a la altura de las circunstancias y ser consecuente con el grado de responsabilidad que a partir de estos momentos voy a adquirir. Si en verdad, y como dices, voy a comenzar a prepararme para trabajar en el futuro para el Plan de El Cristo y sus Maestros desde mi humilde contribución personal.
Me miró en silencio. Era un instante sublime. Se podía cortar el momento, el fragmento del tiempo, cual porción de pan o queso. En mis oídos escuchaba fuertemente el latido intensísimo de mi corazón, era como si este órgano permaneciera expectante y participara en la negociación o decisión externa.
- ¡Magnífico J.V.!...¡Tu decisión ha sido la correcta!. Ahora para quitar tensión al momento y tocar tierra firme., ¿qué te parece si vamos a comer?
- ¡De acuerdo. Vayamos entonces a mi vehículo!..., ¡ah, una cosa más!, ¿porqué no tienes coche... Es que tienes dificultades en la vista?
- ¡Así es!. Tuve que renunciar a conducir cuando terminando la carrera universitaria en Madrid comencé a ver a las personas envueltas en luces de colores. Algunos colores me daban miedo. En aquel tiempo conducía. Recuerdo que ya con este problema, pasó un coche por mi lado. Su conductor estaba indignado con otro que le adelantó, soltó un taco y vi una forma horrible salir del coche. Me fijé tanto que casi me estrello. Entonces vendí el pequeño seiscientos que era mi sueño de estudiante y desistí de conducir. Y aquí me tienes. Soy un peatón a la fuerza. Por aquel entonces no podía controlar esta llamémosle cualidad que hoy utilizo conscientemente..- y se rió sanamente a continuación-

Su sentido de humor era especial a pesar de todas las circunstancias que le rodeaban.

Aquella anécdota me hizo mucha gracia. Ya de camino de regreso a Burgos comenzó a hablarme de esa gracia o don especial que tenía para ver el aura y otras cosas más..., pero ese es el tema de otro capítulo.....J.V.S.V.

EL TRIPLE PROYECTO JERÁRQUICO


EL TRIPLE PROYECTO JERÁRQUICO
Por Vicente Beltrán Anglada La gran preocupación de la Jerarquía espiritual del planeta ha sido desde siempre el bienestar social y el equilibrio psicológico de los seres humanos. En el transcurso de las edades, esta Gran Fraternidad ha trabajado incansablemente para lograr estos fines, de acuerdo con la ley del Karma.
A tal efecto y considerando la evolución espiritual de la humanidad en cada uno de los ciclos de la historia planetaria, ha promovido, organizado y desarrollado una serie de proyectos cuya puesta en práctica por parte de los discípulos e Iniciados de los distintos Ashrams, o grupos espirituales dependientes de la Jerarquía espiritual, ha logrado mantener alejada de la Tierra una muy considerable parte de las tremendas fuerzas negativas que procedentes del propio planeta y aún de los ambientes cósmicos, hubiesen podido alterar fundamentalmente o volver ineficaces algunos de aquellos planes y proyectos tan bien elaborados por los augustos Responsables del Plan de evolución planetaria.
Sin embargo, los momentos actuales vienen impregnados todavía de tanta codicia, egoísmo, odio, brutalidad y falta de comprensión espiritual en grandes sectores humanos, que la Gran Fraternidad, inspirada desde el Centro místico de Shamballa, decidió modificar en ciertos aspectos los planes iniciales con respecto a la Venida del Instructor espiritual de la Nueva Era, que había sido prevista para finales del presente siglo, y aplazar para mejores y más nobles tiempos este acontecimiento tan trascendente y tan vehementemente esperado por los hombres y mujeres de buena voluntad del mundo y por las mónadas espirituales de los demás reinos de la naturaleza.
A tal efecto y coincidiendo con el Festival de Wesak del año 1955, tuvo lugar en Shamballa un magno Concilio presidido por el Señor del Mundo, Sanat Kumara, al que asistieron los Señores del Karma planetario, los Ángeles superiores de los Reinos y los grandes Adeptos de la Gran Fraternidad. En este Concilio se observaron muy atentamente las condiciones humanas existentes y de acuerdo con los acontecimientos que tenían lugar en los niveles psíquicos y ambientes sociales de la humanidad, fueron elaborados tres proyectos fundamentales que deberían ser puestos inmediatamente en práctica por los discípulos e Iniciados de todos los Ashrams de la Jerarquía espiritual del planeta, presentados al mundo como salvaguardadores del Bien cósmico y como precursores de una nueva ética social en la vida de los pueblos de la Tierra. Tales fueron estos proyectos:
1º. Promover el reconocimiento del Reino de Dios, Shamballa, en todos los medios esotéricos, religiosos, filosóficos y metafísicos del mundo y presentar a la Jerarquía espiritual del planeta o Gran Fraternidad Blanca, como el Ashram espiritual o grupo práctico de trabajo del Señor del Mundo, a través del cual se proyectan, organizan y llevan a cabo los propósitos y decisiones del gran Señor planetario dentro del "círculo no se pasa" de la Tierra.
2º. Atraer la atención de los aspirantes espirituales del mundo y muy especialmente de los científicos con mente amplia y progresista, sobre aquella misteriosa corriente de vida definida esotéricamente como "d;évica" o angélica, considerándola la Energía potencial de la Creación, cósmica, solar, planetaria, humana y atómica.
3º. Introducir conscientemente a los discípulos espirituales de los distintos Ashrams de la Jerarquía espiritual del planeta en los misterios de la Creación, desarrollando en ellos mediante técnicas apropiadas, aquella actividad espiritual técnicamente descripta por los Adeptos como Magia Organizada, que ha de orientar los esfuerzos de los discípulos para el bienestar de la Raza y hacia el Servicio creador.
Este triple proyecto ha ido desarrollándose desde entonces en los ambientes sociales de la humanidad mediante:
La publicación de libros haciendo referencia a uno o a otro de estos tres proyectos jerárquicos.
La inserción de artículos relativos al triple proyecto en revistas esotéricas, metafísicas y científicas.
Conferencias públicas, dando a conocer por medio de discípulos convenientemente preparados, ideas y razonamientos relativos a estos grandes propósitos de Shamballa.
La actitud positiva, altamente lógica y científica adoptada por la mayor parte de los discípulos espirituales de los distintos Ashrams de la Jerarquía, lo cual permitió presentar tales ideas de manera racional e intelectual y no meramente mística en los ambientes sociales del mundo.
El Reino de Shamballa El reino de Dios o Shamballa, no fue presentado todavía al mundo general de las creencias religiosas en su verdadera y omniabarcante dimensión. Generalmente, las grandes organizaciones religiosas del mundo, singularmente las occidentales, suelen presentar el
Reino de Dios y Su Justicia como una alternativa propia y arrogándose el derecho de representantes genuinos de ese Reino de Dios en la Tierra.
Sin embargo, la realidad de Shamballa es demasiado elevada y grandiosa para que pueda caber en estos pequeños y limitados moldes religiosos, tan intelectualmente estrechos y dogmáticos. Sólo los grupos verdaderamente esotéricos, inspirados espiritualmente desde los Ashrams de la Jerarquía, podrán exponer en su más apropiada dimensión la realidad infinita de este Reino trascendente.
La Energía Dévica Con respecto a la exposición científica de la evolución dévica como la Energía potencial de la Creación, podemos decir que éste es un reto muy actual y en el curso de las tres últimas décadas se han publicado en diversas partes del mundo muchos libros sobre este interesante tema, escritos por distintos y muy cualificados discípulos espirituales, de manera tal que su conocimiento ha logrado penetrar en muchas áreas del saber humano, hasta el punto que las elevadas jerarquías de una de las má,s poderosas organizaciones religiosas del mundo, ante la evidencia de que unos seres celestiales considerados hasta aquí poco menos que como un patrimonio casi exclusivo de sus doctrinas religiosas, pasaban al dominio público de lo natural e intelectual, no tuvieron otra opción bajo riesgo de quedar rezagados en materia tan importante, de pronunciarse abiertamente sobre la existencia de los Ángeles y sus influencias espirituales en la vida de los seres humanos, así como sobre las virtudes operativas del Espíritu Santo en la vida social de la humanidad.
Magia Organizada Planetaria El estudio de la Magia Organizada, otro de los grandes proyectos de Shamballa para esta Nueva Era de grandes revelaciones espirituales, ha ido introduciéndose en el mundo a través de las investigaciones parapsicológicas, del conocimiento y utilización práctica de la telepatía y del despertar de ciertas facultades psíquicas superiores en algunos discípulos mundiales altamente capacitados. Todo ello ha redundado en un conocimiento más profundo de la psicología humana y de las misteriosas vidas que se agitan en las impresionantes oquedades de los mundos invisibles.
Sin embargo, lo más interesante del triple proyecto de Shamballa y que ha de promover la entrada de muchos discípulos espirituales en la gran corriente iniciática, es el convencimiento de que el Reino de Dios, que es una promesa permanente de redención para todos los seres humanos, ha de ser revelado a través de los excelsos Guardianes dévicos de los mundos invisibles mediante la actividad de un tipo específico de Magia Organizada, llevada a cabo por el abnegado grupo de los discípulos espirituales y por los hombres y mujeres inteligentes y de buena voluntad del mundo, que hayan reconocido como buena la eficacia de esta labor jerárquica y hayan decidido luchar hasta el fin para que el triple proyecto de Shamballa, unificado en sus corazones, constituyera la garantía de un nuevo y más armonioso orden social para todos los seres humanos, ya que tal es la Ley que impulsa la vida de los verdaderos servidores de la Raza.
En CANDANCHU (Pirineos Aragoneses), bajo el Signo de LEO de 1986. V.B.A.

lunes, 7 de enero de 2008

INSTRUCTORES DE LA HUMANIDAD


El primero de esos Instructores pertenece a una época tan remota que es imposible decir con exactitud en que época vivió; hasta el nombre de ese antiguo héroe e instructor fue moder­nizado, y se lo denomina Hércules. Presentó al mundo, por me­dio de un pictórico drama mundial (de naturaleza simbólica), el concepto de un magno objetivo que sólo podrá lograrse mediante luchas y dificultades. Señaló la meta que los seres humanos debían lograr, sin tener en cuenta los obstáculos, obstáculos presentados en los "Doce Trabajos de Hércules", que fueron presentados en forma de parábolas en lugar de ser acontecimientos reales… Así presentó, a los que tenían ojos para ver y corazón para comprender, la natu­raleza del problema que debía resolverse en el Sendero de Retorno a Dios; describió el regreso del Hijo Pródigo al Hogar del Pa­dre y las pruebas y experiencias que todo aspirante, discípulo e iniciado, debe afrontar y que han enfrentado quienes hoy cons­tituyen la Jerarquía espiritual. Al considerar esta afirmación debe incluirse también al Cristo, el que no obstante haber sido: 'tentado en todo, como a todos" triunfó en las prue­bas y experiencias.


También se desconoce la fecha en que vino Hermes, y según los archivos históricos fue el primero en proclamarse como "La Luz del Mundo". Más tarde apareció el gran Instructor Vyasa. Dio un mensaje sencillo y necesario en el sentido de que la muerte no es el fin. Desde Su época puede verse surgir en la hu­manidad la idea de la posible inmortalidad del alma. Instintiva y vagamente el hombre había nutrido la esperanza y presentido que el abandono del vehículo físico no constituía la consumación final de toda lucha, amor y aspiración humanos. En aquellos días primitivos sólo predominaba el sentimiento y el instinto; las ma­sas no poseían la capacidad de pensar como en la actualidad. En el período de culminación en que ahora vivimos, el trabajo de todo el movimiento espiritista, en sus distintos tipos, es en realidad, el surgimiento de esa corriente de energía mental y la idea que Vyasa implantó en la conciencia humana hace miles de años. El esfuerzo que realizan los intelectuales para demostrar la posibilidad científica de la inmortalidad, también es parte de esta gran corriente, llevada a niveles intelectuales, salvando así, el trabajo realizado por Vyasa, de las brumas del espejismo y la deshonestidad psíquica, que hoy lo rodea. La realidad de la in­mortalidad está a punto de ser probada científicamente; ya ha sido comprobada la supervivencia de determinado factor, aunque éste aparentemente no es en sí intrínsecamente inmortal. La na­turaleza real del alma y su supervivencia y eterna vivencia, son en sí inseparables y no han sido aún comprobadas científicamen­te, sin embargo, son conocidas y aceptadas hoy como verdades por incontables millones de hombres y por numerosos intelectuales que ‑a no ser que constituya un histerismo y engaño colec­tivo -‑ han presentido correctamente su existencia.

El Buddha es el siguiente Instructor, al cual nos referimos a pesar de haber habido otros entre Su época y la de Vyasa. En esos siglos cuya historia es relativamente oscura y sus delinea­mientos indefinidos, la inteligencia de los hombres se acrecentaba rápidamente y la percepción investigadora del género humano era cada vez más activa. Los interrogantes, para los cuales no existe una aparente ni fácil respuesta, fueron formulados por un grupo de pensadores de la India que representaban a los pensa­dores de todos los países. Repetidamente preguntaban por qué existe el dolor y la miseria en todas partes y en cada vida, cuál es la causa de esas cosas y qué se debe hacer para cambiar las circunstancias de la vida; además querían saber cuál es el principio integrador del hombre, qué es el alma y si existe un yo. Entonces vino el Buddha y respondió a estas preguntas y sentó las bases de un acercamiento más iluminado hacia la vida, impar­tiendo esas enseñanzas que abrirían la puerta para el trabajo del Cristo, pues el Buddha sabía que Le seguiría los pasos.

Es interesante recordar que cuando vino el Buddha, aproxi­madamente quinientos años antes del Cristo (pues la fecha exacta del nacimiento de Cristo aún se discute), empezaban a sentirse las primeras tenues influencias de la era pisciana, haciendo impacto sobre la poderosa cualidad de la era de Aries, la víctima propi­ciatoria o el cordero. La influencia de esa era ‑perdurando a través de la dispensación judía ‑ condujo finalmente a la defor­mación de las sencillas enseñanzas del Cristo. Fue erróneamente presentado al mundo como la viviente víctima propiciatoria que cargó con los pecados de los pueblos, originando así la doctrina de la expiación vicaria. San Pablo fue el responsable de este énfasis. Un análogo ejemplo de distorsión tuvo también origen judío, apareciendo en las primeras etapas del cielo de Aries, el cordero. Se ha dicho que los Hijos de Israel adoraron y se proster­naron ante el becerro de oro, el símbolo de Tauro, el Toro, que fue el siguiente ciclo astronómico. Los cielos mencionados no son astrológicos, sino astronómicos. En las primeras etapas de Aries, la enseñanza retrocedió a la de Tauro, y en las primeras etapas de Piscis retrocedió a la de Aries, y así se inició la regresión de la enseñanza que tanto predomina entre los numerosos cristianos ortodoxos.

El Buddha respondió a los interrogantes de Su época impartiendo las Cuatro Nobles Verdades que se refieren eterna y satisfactoriamente a los por qué del hombre, verdades que pueden ser sintetizadas de la siguiente manera: Él enseñó que la aflicción y el sufrimiento eran producidos por el hombre mismo, y que el enfoque del deseo humano sobre lo indeseable, efímero y material, es la causa de la desesperación, el odio y la rivalidad y también la razón del por qué el hombre vive en el reino de la muerte ‑el reino de la vida física, que es la verdadera del espíritu. El Buddha hizo un excepcional aporte a las enseñan­zas impartidas por Hércules y Vyasa, y agregó algo más a la estructuración de la verdad que Ellos habían erigido. Así preparó el camino para el Cristo. Entre estos dos grandes Instructores, el Buddha y el Cristo, aparecieron instructores menores para am­pliar y agregar las verdades fundamentales ya dadas; Sankaracharya entre otros, fue uno de los más importantes, impartiendo profundas instrucciones sobre la naturaleza del Yo. También debe citarse el instructor que figura en el Bhagavad Gita, Shri Krish­na, porque muchos creen que en una encarnación anterior Él fue el Cristo.

De esta manera las verdades fundamentales sobre las que se funda la relación con Dios (y por lo tanto con nuestros seme­jantes), son siempre impartidas por el Hijo de Dios, que ‑‑en un determinado período mundial ‑ es el Guía instructor de la Jerarquía espiritual.

A su debido tiempo vino Cristo y dio al mundo (principalmente por intermedio de Sus discípulos) dos verdades principa­les: la realidad de la existencia del alma humana y el método que sirve como medio (empleo esta frase deliberadamente) para establecer correctas relaciones humanas ‑‑‑con Dios y con nuestros semejantes. Dijo a los hombres que todos eran Hijos de Dios en el mismo sentido que Él lo era. Les dijo, de muchas maneras sim­bólicas, qué y quién era Él, les aseguró que podían hacer cosas mas grandes que las que Él había hecho, porque eran igualmente divinos. Estas cosas más grandes la humanidad ya las ha hecho en el plano físico al controlar la naturaleza, y el Cristo sabía que los hombres lo harían porque conocía la actuación de la Ley de Evo­lución. Enseñó que el servicio constituía la clave para llevar una vida liberada, enseñándoles la técnica de servir a través de Su propia vida dedicada al bien, curando enfermos, predicando e instruyendo sobre las cosas del Reino de Dios y dando de comer física y espiritualmente al hambriento. Hizo de la vida cotidiana un ámbito divino de vivencia espiritual, no deseando nada para el yo separado, acentuando así la enseñanza del Buddha. El Cristo también enseñó, amó y vivió, llevando adelante la magna conti­nuidad de la revelación y de la enseñanza jerárquica; entonces entró en lo arcano, dejándonos un ejemplo para que sigamos Sus pasos lo imitemos en Su fe en la divinidad, en Su servicio y en Su capacidad de penetrar en esa zona de conciencia y campo de actividad denominada la verdadera Iglesia de Cristo, la Jerarquía espiritual ‑actualmente invisible ‑ de nuestro planeta, el verdadero Reino de Dios. El velo que ocul­ta a la verdadera Iglesia está por descorrerse y el Cristo está a punto de reaparecer…


A la luz del pasado y de las actuales necesidades de la humanidad, que el Cristo y la Jerarquía deben enfrentar, ¿qué en­señanzas impartirá el Cristo esta vez? Tal es la pregunta que se formulan ahora Sus discípulos…

1.EL ESTABLECIMIENTO DE CORRECTAS RELACIONES HUMANAS


La frase "correctas relaciones humanas", es una de las que más se habla, y se comprende cada vez más que constituye una gran necesidad humana y la única esperanza de un futuro de paz y seguridad. Las erróneas relaciones humanas alcanzaron una eta­pa tan difícil que todos los aspectos del vivir humano se hallan en estado caótico, involucrando todos los sectores de la vida dia­ria ‑la vida familiar y comunal, las relaciones comerciales, los contactos políticos y religiosos, la actividad gubernamental y la vida común de todos los pueblos, incluso las relaciones internacionales. En todas partes existe odio, rivalidad, desarmonía, lucha de partidos, el tipo más vil de difamación y escándalo, pro­funda desconfianza entre los hombres y las naciones, entre el capital y el trabajo y entre las innumerables sectas, iglesias y religiones. La diferencia entre secta e iglesia es, después de todo, sólo de grado y de principio histórico; es la interpretación y la adhesión fanática a una verdad preferida y siempre excluyente, contraria a la enseñanza cristiana. En ninguna parte existe paz ni comprensión, sólo una pequeña minoría, en comparación con los habitantes de la tierra, lucha para establecer esas condicio­nes que conducirán a pacíficas y felices relaciones.

Su aparición en Palestina fue mayormente profética y Su trabajo consistió primordialmente en sentar las bases para las actividades que llevaría a cabo después de Su reaparición y esparcir las semillas cuyos frutos cosecharía en la Nueva Era. La tragedia que protagonizó hace dos mil años, ha matizado la verdad presentada por los teólogos y esto los obligó a expo­ner una lamentable historia y produjo un mundo miserable y desdichado. Esta tragedia se originó debido a que:

1. Cristo percibió que la humanidad no estaba preparada para recibir lo que venía a enseñar y a dar. Antes de que Su verdadero trabajo pudiera comenzar transcurrirían siglos de experiencia, enseñanzas, pruebas y ensayos.

2. Reconoció que era necesaria una relación más profunda entre Él y ese centro al cual siempre se refirió como “el Hogar del Padre"; esta comprensión Lo indujo a decir que Sus discípulos podrían hacer y harían "cosas más grandes" que las que Él había hecho, y que debía volver a Su Padre.

3. Llegó a la conclusión de que debía tener trabajadores y agentes más entrenados y dedicados al trabajo, lo cual no fue ni ha sido posible obtener desde entonces. De allí la formación y la preparación del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. Cuando haya un suficiente número de tales servidores y trabajadores iluminados, Él vendrá, y nada podrá detener su acercamiento.

4. Descubrió también que los hombres no estaban en situación tan desesperada como para "tomar el Reino de los Cielos por la violencia". Únicamente por la desesperación y la extenuación, el discípulo descubre su camino hacia el reino de Dios y se dispone a abandonar su antiguo modo de ser. Lo que es verdad para el indivi­duo también debe ser en escala más amplia para la humanidad.

Cristo viene para todo el mundo, no únicamente para el mundo cristiano. Viene para Oriente y para Occidente…

Sabía que en momentos de crisis y tensiones culmi­nantes la misma humanidad provocaría Su reaparición. El Nuevo Testamento es verídico y exacto; sólo las interpretaciones hechas por los hombres han desviado a la humanidad.

En Oriente existe una antigua leyenda que puede ser aplicada hoy, y contiene la clave de la relación que existe entre el Cristo y el Buddha; se refiere a un servicio que, según la leyenda, el Buddha prestará al Cristo. En forma simbólica, la leyenda cuenta que cuando el Buddha alcanzó la iluminación y nada le quedaba por aprender y experimentar en la Tierra, visualizó el futuro hasta el momento en que Su Hermano el Cristo es­tuviera activo, para prestar un gran Servicio, como comúnmen­te se dice. Por lo tanto, a fin de ayudar a Cristo dejó lo que misteriosamente se denomina "Sus vestiduras", para que Él las usara. Legó y dejó en un lugar seguro toda Su naturaleza emocional ‑ intuitiva, que algunos denominan cuerpo astral, y el summun de Su conocimiento y pensamiento, denominado Su mente o cuerpo mental.

La leyenda dice que Aquel que viene investirá esos cuerpos y le serán de utilidad, complementando las propias facultades emocionales y mentales, proporcionándole lo que necesita como Instructor de Oriente y Occidente. Entonces Él podrá contem­plar con fortaleza y triunfalmente Su futuro trabajo y elegir Sus colaboradores. El mandato dado en El Nuevo Testamento con­tiene una idea algo similar: "Que esta mente esté en vosotros co­mo lo estuvo también en Cristo"

…De esta manera Cristo, con las energías del amor y sabiduría fusionadas, con la ayuda del Avatar de Síntesis y del Bud­dha, e influenciado por el Espíritu de Paz y Equilibrio, podrá complementar y dirigir las energías que producirán la nueva ci­vilización futura. Verá demostrarse ante Sus ojos la verdadera resurrección ‑la liberación del género humano de la presión de la caverna del materialismo. Así "ver los afanes de su alma y será saciado"

El poder del impacto jerárquico espiritual a través de Cristo y Sus discípulos activos, serán tan grandes y tan evidentes la uti­lidad, la practicabilidad y la naturaleza de las correctas relacio­nes humanas, que los asuntos mundiales serán prontamente rea­justados, inaugurándose una nueva era de buena voluntad y paz en la tierra. La nueva cultura y la nueva civilización serán entonces posibles….