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miércoles, 14 de marzo de 2012

MATIZACIONES SOBRE LOS DISCÍPULOS





...Nada puede detener Su aparición y -de acuerdo a la Ley- Él no puede volver la espalda a la oportunidad ofrecida...


Los discípulos deben saber que los Maestros tienen tres grupos de trabajadores. Los que llevan a cabo una difícil tarea en el mundo externo, materializando las formas por las cuales la Jerarquía puede expresar Sus intenciones y establecer los contactos humanos. De estos discípulos hay muchos y hacen este trabajo por propia y libre elección, porque comprendieron la necesidad inmediata y futura de la humanidad y se comprometieron a servir. Luego tenemos a quienes actúan como vínculos entre los Hermanos Mayores de la raza, los Maestros de Sabiduría, que encarnan el Plan divino, y los trabajadores ya mencionados. No digo que actúen como eslabones entre el discípulo y su Maestro, porque en esta relación directa nadie puede intervenir, particularmente en las etapas más avanzadas. Sin embargo, este segundo grupo de discípulos activos trabaja como intermediario en la manifestación del Plan en el mundo, y está preparado para ir a cualquier parte cuando sea necesario, ayudando con su sabiduría y experiencia, e implementando la capacidad de los trabajadores locales e intercambiando ideas. Ya se han enviado algunos expresamente para acelerar el trabajo y aumentar la atracción magnética de esos centros a través de los cuales puede afluir la fuerza espiritual de la nueva era.


La filosofía esotérica enseña que en el momento de la creación surgieron de Dios siete grandes divinas Emanaciones, Eones o Espíritus (en los que vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser).

La misma enseñanza la podemos encontrar en La Santa Biblia. Las formas de todas las formas, lo mismo que las formas mismas, pertececen a uno u otro de los siete rayos. Estos producen los siete tipos psicológicos principales. Los siete rayos o emanaciones son:
1.
El primer Rayo de Voluntad o Poder. Muchos grandes gobernantes del mundo, tales como Julio César, pertenecieron a este rayo.
2.
El segundo Rayo de Amor-Sabiduría. Cristo y Buda pertenecen a este rayo. Es el gran rayo de la enseñanza.
3.
El tercer Rayo de inteligencia Activa. La masa humana inteligente pertenece a este rayo.

4.
El cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto. Los aspirantes, las personas de buenas intenciones, los que se esfuerzan y luchan, los que trabajan por la unidad, surgen de esta línea.
5.
El quinto Rayo de Conocimiento Concreto o Ciencia. Los científicos y las personas puramente mentales, regidas únicamente por la mente.
6.
El sexto Rayo de Devoción e Idealismo. Muchos cristianos, los fanáticos y los sinceros eclesiásticos de todas las religiones del mundo.
7.
El séptimo Rayo de Orden Ceremonial o Magia. Los masones, los financistas, los grandes hombres de negocios y los organizadores de todo tipo. Los ejecutivos poseen las energías de este rayo en su equipo.

Sin embargo, sólo cuando un hombre está altamente desarrollado y se acerca al sendero del discipulado, le es posible al estudiante esotérico saber con exactitud a qué rayo pertenece.



El tercero es el grupo de los Maestros y Sus iniciados colaboradores. Actúan principalmente en el aspecto interno. Su actividad se reduce mayormente al plano mental y al empleo científico del pensamiento. De esta manera guían a Sus trabajadores y ayudantes e influyen y dirigen a Sus discípulos activos y a los discípulos mundiales.





 
Hemos llegado a un punto donde la inevitabilidad del retorno de Cristo queda establecida científicamente y de acuerdo a la Ley; esto constituye una demanda a la que Él no puede negarse y debe obedecer. Este cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto actúa (en lo que concierne al proceso iniciático) por medio del corazón, o lo que los esoteristas denominan "el centro cardíaco" -punto focal por el cual puede afluir la energía del amor.

Nebulosa de Orión M42


Cuando Cristo establezca Su punto focal en la Tierra, será por naturaleza un pequeño centro cardíaco a través del cual podrá afluir persistentemente la energía del amor de la Jerarquía. La armonía (producida por el Principio de Conflicto) causará un alineamiento, de manera que el amor -afluyendo desde el Corazón de Dios- penetrará en los corazones de los hombres; la Jerarquía (centro cardíaco o lugar donde el amor prevalece en nuestro planeta) entrará en relación con la humanidad, y el nuevo grupo de servidores del mundo (complementando el amor de Dios e iluminado por la Mente de Dios) entrará también en relación con los hombres y mujeres de buena voluntad de todos los países, cuya tarea es hacer que los corazones de los hombres respondan al amor de Dios y sean receptivos a ese amor o, de otra manera, receptivos a la conciencia del Cristo.

Este alineamiento, en proceso de ser realizado ahora, tendrá lugar automáticamente cuando se reconozca en forma general la eficacia del Principio de Conflicto para traer la liberación; así los corazones de los hombres, el corazón del planeta, es decir, la Jerarquía, y el corazón de la Jerarquía, el Cristo, se hallan en un estado de contacto positivo; cuando este canal esté abierto y libre de obstrucciones, entonces Cristo vendrá. Nada puede detener Su aparición y -de acuerdo a la Ley- Él no puede volver la espalda a la oportunidad ofrecida.

Así, oportunamente, el Señor del Amor -en respuesta al grito invocador de la humanidad, despertado por el Principio de Conflicto- "debe volver al lugar elevado de sacrificio y caminar abiertamente con los hombres sobre la Tierra". Su corazón, personificando al amor de Dios, es extraído desde el corazón del planeta (la Jerarquía) y llevado a los corazones de los hombres; entonces el sendero de Su retorno al servicio en la Tierra, estará libre de obstrucciones. Nuevamente de acuerdo a la ley se engendra un profundo optimismo, y puede ser correctamente desarrollado.
El centro cardíaco de la humanidad es creado por la suma total de los corazones (hablando simbólicamente) de todos los hombres de buena voluntad (dentro y fuera de las iglesias y sin tener en cuenta los conceptos políticos) que están sirviendo a sus semejantes, fomentando los movimientos para el bienestar humano, trabajando para el establecimiento de rectas relaciones humanas y contrarrestando constantemente la separatividad de la mente humana por medio de la incluyente naturaleza del amor divino. Tenemos por lo tanto, como garantía del retorno de Cristo al reconocimiento público, el complemento de un gran alineamiento, que, cuando sea efectivamente completado, creará un claro canal, sendero de retorno, línea de luz o poder magnético entre:


 
1.   El centro donde la voluntad de Dios es conocida. Este centro es Shamballa, donde se origina la voluntad al bien. Esta voluntad al bien es amor esencial.
2.   La Jerarquía, el centro cardíaco planetario.
3.   El Cristo, el verdadero corazón de amor de la Jerarquía.
4.   Los iniciados, discípulos y aspirantes que forman el nuevo grupo de servidores del mundo, tratando de personificar el amor y la luz que el mundo actual necesita.
5.   Los corazones de los hombres de buena voluntad de todos los países que responden al amor, tal como puede expresarse por medio de rectas relaciones humanas.
6.   El punto focal por el cual el Señor de Amor actuará en la Tierra.
Si estudian esta séxtuple progresión del amor divino, desde la manifestación más elevada de la Deidad, descendiendo hasta su aparición por medio de algún punto focal en nuestro conocido mundo moderno, será evidente la creación de una "estructura de acercamiento" muy definida y la construcción de un "Sendero de Retorno", que traerá a nuestro medio el tan largamente esperado Cristo. Nada puede detener o impedir Su retorno hoy; la evidencia de esta estructura puede verse en todas partes.
Mestro Tibetano Dk (Alice Bailey)
El Discipulado en la Nueva Era I
JV-Shana