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martes, 13 de marzo de 2012

EL RETO DE LA INDIVIDUALIZACIÓN


  Ulises cegando a Polifemo
 

Si existe un misterio todavía sin ser resuelto es el tema numérico, la cuantificación exacta de los períodos cósmicos que entrañan la vida de un Logos Planetario. Se ha dicho mucho, eso sí, de cifras, de años, de milenios, de eones incluso, de períodos de manifestación de Estas Esplendentes Vidas y las dinámicas que las motivan, las causas primeras procedentes de más Altas Entidades Cósmicas, pero aun así el tema es escabroso y delicado, se debe entrar en él provisto no sólo de una aguda inteligencia, sino de una preclara intuición –esa especie de “olfato del alma”- pues la intuición no es sino eso, una octava más alta del sentido del olfato que guía y hace evolucionar a ciertas especies animales sublimándose especialmente en los animales domésticos: perro, gato, caballo, elefante… cercanos éstos a la próxima apertura del umbral que les conducirá a habitar en cuerpos humanos primitivos…, sí primitivos, pero humanos a fin de cuentas.


Los números auténticos de ciertos hechos planetarios son todavía un misterio incluso para los más cualificados exponentes de la ciencia humana, pues dichos números revelarán a su tiempo y hora, las cosas  cómo y cuándo sucedieron, siendo entre otros temas aquello que conduce de la esfera de influencia del Aula de la Ignorancia, al Aula del Conocimiento; siendo esta última estancia la antesala del Ashrama Interno de un Maestro de Sabiduría. Pero ¿por qué los números ocultan y revelan a la vez?..., recordemos nuestra breve historia humana y nos percataremos que desde que el hombre es hombre hemos tendido a dogmatizar, a hacer teologías de todo cuanto se nos ha revelado parcialmente y que por una u otra causa -los poderes sacerdotales de las épocas- atribúyaseles la palabra “sacerdotes” a cualquiera que profese la ciencia reconocida “oficial” de aquellas primigenias culturas y que se vieron imbuidos de la creencia o espejismo de “tener la verdad absoluta” y por dicha “verdad” fueron sacrificadas muchas personas de espíritu investigador que intentaban clarificar los hechos de la historia según ellos los veían, y por tanto no es de extrañar tampoco que se dijera que la creación del ser humano según la biblia era de unos 6.500 años, abarcando el tiempo comprendido desde la creación de Adán al nacimiento de Jesús de Nazaret u otra cifra supuesta o singular y por supuesto, totalmente estúpida según hoy sabemos. Más tarde y sin tratar ahora de desenterrar el también muy peliagudo tema de la Inquisición con su gerentes o líderes que lo dirigían a su antojo y con la aquiescencia de los poderes políticos de la época coartaron muchos de los espíritus científicos  intrépidos y precursores: - Giordano Bruno y Galileo Galilei (entre otros)- que se atrevieron a hablar en contra del paradigma geocéntrico o geocósmico de la Tierra, lo cual también matizaba, incrementaba y potenciaba a su vez el concepto consecuente con tales planteamientos: el antropocentrismo de la raza humana donde todo era para el disfrute del hombre: aguas, tierras, minerales, vegetales y animales, sustentando la más soterrada pero implícita idea de los siguientes planteamientos: “esquílmese la Tierra y disfrútese cuanto se pueda y quiera, porque todo está permitido por la divinidad”





Sin que dejemos que afloren sentimientos de autoculpación ni tampoco de autocomplacencia por pertenecer todos nosotros a la especie humana, deberíamos ver los hechos lo más fría y objetivamente posible, para que ningún resquicio de antiguos dolores, odios o resentimientos pudieran aflorar tampoco, pero esto es cierto y es lo que es, y algún día se deberá restituir lo antiguo –recuperar la verdad de los hechos- para que insertándolo todo en el presente, fusionándolo e integrándolo en nosotros mismos, demos el paso a la integración completa de: cuerpo y alma…, espíritu y materia. Porque para evolucionar tanto como raza como individualmente tenemos que aceptar no sólo la luz, sino también las sombras, la ley de polaridades, puesto que es necesaria esta premisa y así nos lo exige y demanda la razón y  la conciencia para poder elevarnos, como pueblo humano y como reino natural.




Los números son fríos pero “cortantemente precisos” nunca mienten, salvo que quien los utilice al llegar a un punto decida por miedo o, vaya usted a saber, que a partir de una línea no piensa seguir adelante, porque justo ahí, en esa línea empieza su reto personal y todo lo que va encontrando se revela en contra de su propio estatus personal, de su comodidad específica en la sociedad que le rodea o cientos de causas similares…, pero las cifras continúan ahí y los hechos siguen esperando, como esperan los testimonios pétreos de la masa litosférica del planeta cual cicatrices de muy arcaicos hechos y así por distintos y diversos métodos y medios vamos completando esa “verdad planetaria, ese puzzle gigantesco” desde algunas de las distintas ramas de la ciencia: geomagnetismo, tiempo mineralización o petrificación de fósiles –paleontología-, espectrometría de masas, radiactividad restos orgánicos, vulcanismo, tectónica de placas, edafología, etc., que desde sus respectivas ramas de la ciencia  aportan el tiempo más cercano a algunos acontecimientos cósmico/iniciáticos y por tanto consecuentes con esa Vida Mayor en la Cual vivimos y tenemos el ser, el Gran Ser denominado Logos Planetario. Tales ciencias son acercamientos que nos dirigen a antiguos hechos que a su vez tuvieron relevancia para nosotros como lo fuera por (tomar un ejemplo cualquiera) y siempre hablando en términos hipotéticos:



…Si la época Lemuria coincidió o no justo con la extinción de los dinosaurios y si entonces se individualizó el hombre como tal…



Para ello, y sin que lo últimamente expuesto pudiera ser cierto o no, para el tema de nuestro estudio analítico pudiéramos seguir la correlación de ciertas “coincidencias geológicas”. Por todo ello, si en tal o cual libro o papiro antiguo  se dijera que el Continente Lemur –patria de la 3ª Raza Raíz Humana-  existió justo hará unos 30.000  años a.C., coincidiendo con el  impacto meteórico de la Península de Yucatán (México) – Cráter de Chicxulub-  deberíamos proveernos de paciencia y “leer” las páginas reales de los hechos, del entorno geográfico del lugar referido y contrastar cifras, números y años. Muy pronto, y siempre con la avezada visión de algunas de las ciencias anteriormente expuestas: paleontología, edafología, datación de minerales y fósiles, etc.,…, veríamos que algo no cuadraba, pues hoy ya sabemos que por ejemplo el Carbono-14 –el radioisótopo del Carbono con sus 6 protones y 8  neutrones- y que está presente en todos los restos de procedencia orgánica: vegetales y animales, se reduce a la mitad cada 5.730 años aproximadamente y al datar las muestras de algunos “posibles restos óseos de aquella gigantesca y primigenia raza humana” no encajarían las cifras pues comprobaríamos que justo al lado los huesos de los dinosaurios que aparecerían a cientos cercanos a este “hipotético lugar de impacto meteórico” eran mucho más viejos (65.000.000 de años) -como hoy sabemos- y por tanto mucho más viejos en el  tiempo que los restos de aquella raza humana antes estudiada. Además los fósiles de tales dinosaurios aparecerían estratificados (enterrados) mucho más abajo y justo por debajo de una delgada capa de sedimentación de cenizas mineralizadas (fragmentos diminutos) de un mineral de procedencia meteórica: el iridio, que nos señalaría que los dinosaurios eran muchísimo más viejos que los restos óseos de los referidos antepasados nuestros y cuyo fosfato cálcico en estos últimos esqueletos “humanos” todavía no se había petrificado por completo pudiendo datarse como de procedencia más joven.




Esas son las “páginas de verdad” que la ciencia nos señala para que abramos nuestra mente y la verdad sea aceptada tal como es y nunca como pretendemos que sea por muy “sagrado o erudito” que pueda aparecer ante nuestros ojos la lectura de un libro de tal o cual cultura y considerado o no sagrado por muchos otros en un pasado reciente.





Siguiendo la correlación de los pensamientos más arriba expresados, no podemos confiar a priori en todo lo  leído y en todo lo escrito y  “per se”, como pudiera ser el conocimiento transmitido en ciertos libros por buenos que éstos hayan sido o pudieron aparecer como verdaderos en el pasado reciente de la humanidad…, sino “saber leer” en las páginas donde debe buscarse la Verdad…, y… ¿dónde están esas páginas? No en trozos de celulosa vegetal con la forma de un papiro ni de un libro de los actuales; hay que buscar esa “lectura” en las piedras, en el subsuelo, en los restos paleomagnéticos fósiles del lugar –como señalamos más arriba-, hay que indagar en los distintos estratos del suelo o de la roca de aquellas montañas que hoy son un espacio geográfico determinado ya que los otros números o antiguos legados escritos no son sino entelequias del Aula externa muy alejada todavía del Aula donde moran los Maestros y que permanece con la puerta cerrada esperando que el intelectualismo y credulidad culturalmente consustancial del novicio se devenga en “olfato espiritual” y por tanto trascienda o franquee la puerta dorada que lleva de la oscuridad a la luz y de la muerte a la inmortalidad. Así aquel viejo aforismo repetido hasta la saciedad por ciertos gurús de que…:

Piedra Ica



“El ciego no puede guiar a otro ciego”




…Será trascendido y el caminante o la caminante comenzará a hollar el Sendero con más valentía y con más norte, siguiendo la brújula, la bitácora de navegación de su propia alma y no tanto “chismes escritos antiguos” que confunden más que iluminan y que ocultan más que revelan, ya que el discípulo tiene que aprender a pensar por sí mismo, sin importarle que pueda ser tachado de loco o comediante, aunque ello deba importarle nada en absoluto, pues ya conocemos que la imagen esotérica del tarot que define al nuevo discípulo es precisamente la del loco o la del colgado… Loco o colgado ante el mundo pero lúcido ante la revelación e iluminación del alma…
 
(Templo de Luxor.Una una representación arquitectónica del hombre, y que incluye conocimientos tan esotéricos como la localización de las glándulas endocrinas, de los chakras de energía hindúes y de los puntos de acupuntura china. Se descubrió también que las orientaciones astronómicas del templo, la geometría de su construcción, sus inscripciones y representaciones, se basan en el cuerpo humano, representado por el templo, y su situación obedece a la fisiología de aquel. Las proporciones que encontró eran las del hombre adánico anterior a la caída, o las del hombre perfeccionado que ha recobrado su consciencia cósmica.)


Ahora, mientras tanto, se va revelando la verdad de ciertos números, de ciertos milenios o ciertos millones de años atrás de la  historia de la Tierra y comenzamos como especie a pensar por nosotros mismos, cuando la humanidad como un todo va alcanzando el título de Discípulo Mundial.

Espiral Rayos Cósmicos

 Justo ahora es cuando ya podemos ir asumiendo el hecho de que para el Logos Planetario la preparación para una humanidad es una gran crisis iniciática pues como especie joven en los mundos, al principio, (presuponemos que ocurrirá siempre en otras esferas), depredamos inconscientemente y por tanto rompemos el equilibrio natural anterior que costosamente y como casa planetaria, había preparado con amor y esfuerzo sostenido dicho Logos durante millones de años. De ahí que alcanzar la etapa de humanidad en un planeta creemos es a la vez: un reto, una titulación o un grado, así como una gran crisis logoica. Por ello no es de extrañar tampoco que justo en estos precisos momentos actuales todo parece que se haya vuelto loco: clima, reinos naturales, dinámica planetaria y por supuesto el propio ser humano…, con el descontrolado y exponencial/geométrico crecimiento de la humanidad…, el número actual de seres humanos que hoy habitamos el Planeta Tierra no es sostenible.

 Con tales cifras y a largo plazo y como todos sabemos, es un tema delicado, una realidad crítica,  sin que medien ideas subterfugias de tipo apocalíptico o absolutista en sentido bélico; pero hay que cuantificar los hechos y ver ciertas verdades por muy duras que nos parezcan a nuestros ojos,  ya que ocultar la cabeza debajo del ala no conduce a nada. Se tiene y se debe educar a la humanidad, se debe planificar –sin imponer- el número de hijos por familia, o mediar por métodos sostenibles de planificación familiar ya que de seguir así, los recursos que en su día atesoró el Bendito Ser Planetario, se agotarán sin remedio como así se están esquilmando los mares y donde otrora existían especies piscícolas de gran valor alimentario están apareciendo “cardúmenes” de gigantescas y extrañas medusas como en el Mar del Japón…, todo está cambiando y todo está agotándose a marchas forzadas. Debemos despertar a la nueva realidad y debemos mediar para que los hechos actuales no nos conduzcan a la que sería la más crítica de las crisis y la más terriblemente imaginada: “una crisis alimentaria mundial”… Esta es la “oscuridad” que debemos afrontar como especie consciente, es una “verdad” no deseada, pero es un hecho en sí mismo con cientos de ejemplos que podríamos tomar al azar respecto a la débil línea que separa: de la abundancia a la escasez y que corre rauda planetariamente… Recordemos uno entre miles de esos ejemplos críticos de los que estamos hablando:
 
…Todos sabemos que apenas hace unos cien años escasos se llenaban barcos completos de bacalao en los bancos de peces de Terranova y hoy están exhaustos y prácticamente esquilmados…



 El Logos planetario nos necesita, nos muestra algunos de sus números y cifras; no son hermosas “flores” los saldos numéricos de estas realidades, sino ciertas punzantes e hirientes verdades. Pero de asumirlas, de enfrentarnos a ellas a tiempo, nos da lo más importante: esperanza y futuro como especie viva y un más racional y ecológico ideario para nuestra actividad humana:

“Amar el Todo como una unidad y aprender a amar a los otros como desearíamos ser respetados y amados”…
 


Un mensaje que ya reveló en su día el Maestro en Galilea y que permanece vital y necesario en el presente.

Luz iluminando la caverna
 
En el amor y en el respeto a toda vida y ser está la esperada revelación inminente,  además de aceptar la exacta y precisa cuantificación de los “números secretos de la Divinidad”. Todo ello conforma una especie de: palabra de pase para que los discípulos trasciendan/mos el umbral dorado que nos encamine al encuentro de nuestro Yo Divino o Ángel Solar y como raza humana la sostenibilidad,  armonía y belleza planetarias.

JV-Shana

lunes, 12 de marzo de 2012

SIMBOLISMOS

Lo más significativo de este grabado es la estrella de nueve puntas que simboliza las "nueve perfecciones" o iniciaciones de Sanat Kumara, el Señor del Mundo.
 En el interior de esta estrella puede observarse en primer lugar, un triángulo equilátero de color amarillo que intenta representar en cada uno de sus vértices a las Entidades espirituales, de jerarquía cósmica, que en los niveles más sutiles del sistema preparan la Venida del Instructor espiritual de la Tierra, el Avatar de Síntesis, el Espíritu de la Paz y el Señor Buda.
Dentro de este triángulo se percibe una estrella de cinco puntas de color azul índigo, que simboliza la Vida de Cristo como Instructor del Mundo y como Avatar de la Nueva Era.

La simbología total del grabado contiene un tremendo poder dinámico de primer Rayo y constituye una de las representaciones esotéricas y mágicas que convenientemente utilizadas por los discípulos espirituales les enseñarán sin desviación posible el Sendero interno que lleva a las más elevadas Iniciaciones.


Luz liberadora.
Amor infinito.
Poder indescriptible.

Señor Buda.
Espíritu de la Paz.
Avatar de Síntesis



A-U-M
OM


Véase el símbolo de nuestro trabajo que aconsejaríamos fuese utilizado por todos y cada uno de los miembros que hayan decidido colaborar en una y otra de las actividades de curación, que fueron anteriormente descriptas y como centros de contacto y de proyección de las energías invocadas. Es el símbolo de la Nueva Era.

Un disco de color dorado, símbolo del sol físico, destacándose de un ilimitado fondo color azul índigo, que como se sabe esotéricamente es el color distintivo del segundo Rayo, característico de la Cualidad de Amor del Logos de nuestro Universo: un Triángulo de color amarillo claro, símbolo del plano búdico o de unidad espiritual, surge del disco de luz dorada teniendo en cuenta que en forma misteriosa cada vértice de dicho Triángulo está ocupado por una de las Tres grandes Entidades Cósmicas que canalizan las energías de la Constelación de Acuario con destino a la Tierra: El Avatar de Síntesis, El Espíritu de la Paz y el Señor Buda.

Dentro de este mágico Triángulo se halla situada una estrella de cinco puntas de color azul índigo, como el del fondo dentro del cual se destaca el disco dorado. Es el símbolo precioso del Cristo, Señor de la perfección planetaria como Dios y como Hombre, tal como reseñan los tratados bíblicos, entresacados inicialmente de "El Libro de los Iniciados".

La Estrella de Cinco Puntas indica exactamente la posición de Cristo dentro de la evolución planetaria: tres vértices pertenecen a los Reinos mineral, vegetal y animal, a los tres vehículos periódicos de la evolución humana y al sagrado Mántram AUM.
Los otros dos vértices pertenecen por entero a la vida espiritual del Ángel Solar, el Gran Intermediario Cósmico, cuya atención va dirigida simultáneamente hacia el mundo espiritual-divino y hacia el mundo de evolución de los hombres.
V.B.A.

He aquí una formulación iniciática, contenida y derivada de la Gran Invocación, para la Nueva Era de Acuario.

Que la Luz liberadora de Buda,


el Amor infinito del Espíritu de la Paz


y el Poder indescriptible del Avatar de Síntesis


restablezcan el Plan [de Dios] en la Tierra.







El logo que está conformado por tres esferas color magenta, en un triangulo equilátero con el vértice hacia arriba, rodeado por un circulo color magenta también, que aparecen por primera vez en nuestro planeta en unas pinturas rupestres en Mongolia, con una antigüedad de más de 9,000 años, mismas que aún se conservan intactas.
Roerich pensó que por su gran universalidad y por el hecho que había sido utilizado en distintas épocas de la historia siempre con un sentido positivo y siempre asociado con los más altos valores de los grupos sociales, era el símbolo idóneo para la Bandera de la Paz, con la seguridad de que ayudaría a lograr tan anhelada Unidad en la Diversidad de todos los seres humanos.
Diferentes culturas respetan y hasta reverencian este símbolo de las tres esferas, que en su más profunda interpretación constituye la Trinidad o Tríada.

También prominente en muchas de las pinturas de Roerich está la imagen de la Mujer y su función predestinada en la era por venir, y podemos asumir que lo que Helena Roerich escribió a una amistad en 1937, refleja el punto de vista de Nicholas en sí: "La mujer debe darse cuenta de que ella contiene en sí misma todas las fuerzas, y en el momento en que se sacuda de esa hipnosis secular de su subyugación aparentemente legítima y de esa inferioridad mental, y se ocupe en una educación variada, podrá crear en colaboración con el hombre un mundo nuevo y mejor. El Cosmos afirma la grandeza del principio creativo de la mujer. La mujer es una personificación de la naturaleza, y es la naturaleza la que enseña al hombre, no el hombre a la naturaleza. Por lo tanto, ojalá que las mujeres entiendan la grandeza de su origen, y ojalá que se esfuercen por alcanzar el conocimiento." (publicado en Las Cartas de Helena Roerich 1935-1939, vol. II)



La Madre del Mundo



La Resurrección- ( Semana Santa)



Cercanos estamos ya, al inmenso acontecimiento, que encierra la Semana Santa: La Resurrección, para tratar de reunir ciertas ideas de forma, que puedan llevar a la reflexión y búsqueda individual, para llegar a entender, en una mayor medida, el significado de la estación que pronto se celebrará dentro, del Equinoccio de Primavera..,bajo el influjo de las Energías de Aries.


Hay un pasaje en el Génesis donde Adán y Eva, la humanidad genérica, comieron del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal. Ellos decidieron conocer, a través de su propia consciencia, mediante la experimentacion de los pares de opuestos y de los conflictos inherentes en esta elección. "Ellos", desde luego no decidieron esto; la decisión fue del YO, para esa parte de su creación en particular, con el fin de incorporar una consciencia que pudiera discriminar, que pudiera separar una cosa de otra, en otras palabras, que pudiera ser auto-consciente. Lo que también sucedió con esta poderosa decisión fue que el Hombre desde entonces conoció la separación y cargó con la crucifixión de la carne.



El hombre, en este punto, estaba sin la experiencia que proporciona la discriminación, cuando de repente fue infundido con el deseo de probar (experimentar) todos los aspectos de su entorno. Así comenzó su viaje hacia la individualidad. Aquí tenemos la historia de Adán y Eva, la Tentación, o deseo de experimentar y la Caída, experimentando la separación consciente de su Fuente. Ellos se hicieron conscientes el uno del otro, como de sus diferencias sexuales, por medio de su desnudez, lo que solo indica una repentina expansión de su conocimiento consciente. La explicación ortodoxa que se dió acerca de la Caída, fue un catigo por desobedencia al comer del fruto prohibido. Dios no castiga, el Hombre en su esencia primigenia es inocente. Dios simplemente nos permite experimentar, el fruto de nuestras propias creaciones, y esta es la esencia de la crucifixión.

Monte Tabor

Púlsar captado en la constelación de Circinus
"La mano de Dios


A medida que avanzamos en el Sendero, llega a ser un acontecimiento casi a diario, si no de cada hora. La crucifixión es la renuncia a la expresión de ciertas porciones de la naturaleza del deseo que están basadas en el Maya (ilusión) de la separatividad, aquellas conclusiones acerca de la Vida que nos hacen ser depredadores de nuestro prójimo en míriadas de formas. Estos modelos animalescos, son las "ofrendas consagradas" que tenemos que hacer al entrar al Sancta Sanctorum, a la realización de nuestro verdadero Yo, en quien vivimos para el bien de todos.

Tenemos un período de deambular por la tristeza, de investigar en nuestros comienzos, pero puede decirse, que somos nosotros mismos quienes tomamos la decisión de entrar en el proceso de la cricifixión, que estos días de tristezas son limitados y que pronto llegaremos a ser conscientes de la "lámpara de la sabiduría" que siempre va delante de nosotros, lo sepamos o no.



                                            

Sabemos por la ortodoxia y a menudo oímos ideas como que Jesús es la única expresión del Hijo, alguien diferente a los demás, y que sólo en y a través de Jesús puede obtenerse cualquier cosa que entendamos por salvación. Esto es sólo la interpretación literal de la historia del proceso Divino que emplean las consciencias que, hasta ahora, son incapaces de comprender la alegoría en este nivel. Desde luego no es la interpretación que mantienen aquellos que han desarrollado un centro superior de consciencia, entendimiento y discriminación. No es necesario creer o no creer en la real existencia y experiencia del hombre llamado Jesús. Lo que es necesario es ser conscientes de que la teoría de esta representación simbólica es verdad para La Vida.

El mensaje profundo de la Semana Santa, para aquellos con oídos para oír y consciencia para comprender, es un mensaje de AMOR. Darse cuenta de la viveza del retrato, de un hombre que anhelaba tan intensamente la realización espiritual de TODOS, el único hombre que reconoció que Dios era su Padre, que sacrificó su vehículo físico con este fin. No fue un sacrificio ciego desconocido sino el medio de ayudarnos a conocer que la semilla de la Conciencia Divina está presente, en siempre creciente medida,expresando su afan creador de AMAR-CONCIENCIAR, en los corazones de aquellos cuyos pies han sido atraídos al Sendero, del auto-sacrificio. su mensaje mientras recorría los caminos de Galilea: "El Padre y Yo somos Uno. De Mi mismo no hago nada, es el Padre en Mi quien hace todas las obras, Tú eres lo mismo" Este es el mensaje de redención, tan verdadero hoy como cuando fue dicho, hace 2000 años. Este es el mensaje que restituye nuestra condición de Hijos del Padre.







El punto es que cada uno de nosotros está en posición de poder ayuar a traer la redención en la medida, grande o pequeña, que nos ha sido dada. (Es decir, nuestra vida de todos los días: nuestras amistades y relaciones profesionales, nuestros estudios...) A cada uno de nosotros se nos ha dado una porción de la Fuerza de Vida a la cual podemos dare forma o expresión . Redimir aquellas porciones de la Fuerza de Vida que expresan la creencia en la separatividad entre los seres y entre estos y su Creador, es nuestro privilegio y responsabilidad en el Sendero del Retorno.

En esta Semana Santa conozcamos que nunca nacimos y que nunca moriremos, porque ahora,  siempre hemos sido, y siempre seremos un aspecto de Dios y por esta razón, somos eternos.







Shana

domingo, 11 de marzo de 2012

In memoriam



Séptimo Aniversario del 11-M



1er. Aniversario Tsunami y desastre Nuclear de Japón



 
 
 
 
Padre-Madre
Respiración de la Vida
Fuente del Sonido
Acción sin Palabras
Creador del Cosmos
Haz brillar Tu Luz dentro de nosotros,
entre nosotros y fuera de nosotros,
para que podamos hacerla útil.
 
Ayúdanos a seguir
nuestro camino,
respirando tan sólo el sentimiento
que enama de Ti. Nuestro Yo,
en el mismo paso,
pueda estar con el tuyo,
para que caminemos en Luz,
con todas las otras criaturas.
 
Que tu deseo y el nuestro sea Uno
en toda la Luz y en todas las formas,
en toda existencia individual,
así como en todos los espacios
y comunidades que nos hermanan.
 
Hazno sentir el Alma de la Tierra,
dentro de nosotros,
pues de esta forma sentiremos,
la Sabiduría que existe en todo.
 
No permitas que la superficialidad,
y la apariencia de las cosas del mundo,
nos engañe, y libéranos
de todo aquello
que impide
nuestro
crecimiento.
 
 

Shana

viernes, 9 de marzo de 2012

Enseñanzas del Maestro Tibetano Djwhal Khul (Por A.A.B)



 

4. LA CONSTITUCIÓN DEL HOMBRE

 

 La constitución del hombre, considerada en las siguientes páginas, es fundamentalmente triple:

  

I.                    La Mónada o Espíritu puro, el Padre en los Cielos.

              Este aspecto refleja los tres aspectos de la Deidad:

1.      Voluntad o Poder                  El Padre,

2.      Amor-Sabiduría                     El Hijo,

3.      Inteligencia Activa                El Espíritu Santo,

4.       y sólo se hace contacto con ella en las iniciaciones finales, cuando el hombre se acerca al fin de la jornada y es perfecto. La mónada también se refleja en:

 

II.                El Ego, Yo superior o Individualidad.

Potencialmente, este aspecto es:

  

1. Voluntad espiritual                        Atma.

2. Intuición                           Budi. Amor-Sabiduría, el principio crístico.

            3. Mente Superior o Abstracta           Manas Superior.

   

El ego empieza a hacer sentir su poder en el hombre evolucionado y en forma acrecentada en el sendero de probación, hasta que en la tercera iniciación llega a perfeccionarse el control del yo superior sobre el yo inferior y el aspecto más elevado comienza a hacer sentir su energía.

  El ego se refleja en:

 III. La Personalidad o yo inferior, el hombre en el plano físico.

  Este aspecto es también triple:

  

1. Cuerpo mental                               manas inferior

        2. Cuerpo emocional                         cuerpo astral

       3. Cuerpo físico                                 los cuerpos físico denso y Etérico

 La finalidad de la evolución es, por lo tanto, llevar al hombre a la comprensión del aspecto egoico y poner la naturaleza inferior bajo su control.

              5. LA NATURALEZA DEL HOMBRE

  Cuando la mente pública capte, aunque ligeramente, los siguientes he­chos brevemente enunciados, la tendencia de la educación popular, la finali­dad de la ciencia política y la meta del esfuerzo económico y social tomarán una nueva y mejor dirección. Estos hechos pueden ser resumidos en los siguientes postulados:

  

I.     El hombre es divino en esencia. Siempre ha sido enunciado esto en el transcurso de las épocas, pero hasta ahora sigue siendo una bella teoría o creencia y no constituye un hecho científico comprobado ni aceptado universalmente.

 

II.   El hombre es un fragmento de la Mente Universal o alma mundial y, como fragmento, participa de los instintos y de la cualidad de esa alma, tal como se manifiesta por medio de la familia humana. Por lo tanto, la unidad es sólo posible en el plano de lamente. Si esto es verdad, tenderá a desarrollar en el cerebro físico la comprensión consciente de las afiliaciones grupales en el plano mental, el reconocimiento consciente de las relaciones, ideales y metas grupales, y la manifestación consciente de esa continuidad de conciencia que actualmente es el objetivo de la evolución. Luego transferirá la conciencia de la raza del plano físico al mental, y tenderá a la consiguiente solución de todos los problemas actuales por medio del “conocimiento, amor y sacrificio”. Esto nos emancipará del desorden actual en el plano físico. Conducirá a educar al público respecto a la naturaleza del hombre y al desarrollo de los poderes latentes en él, poderes que lo liberarán de sus limitaciones actuales y producirá en la familia humana un repudio colectivo hacia las condiciones actuales. Cuando todos los hombres se conozcan a sí mismos y conozcan a los demás como entes autoconscientes divinos que funcionan principalmente en el cuerpo causal utilizando los tres vehí­culos inferiores, sólo como medio para hacer contacto con los tres planos inferiores, tendremos gobierno, política, economía y orden so­cial erigidos sobre bases sólidas, saludables y divinas.

 

III.    La naturaleza inferior y los tres vehículos del hombre son un conglomerado de vidas menores, y la naturaleza grupal, el tipo de actividad y la respuesta colectiva de dichas vidas dependen de él, las cuales -por medio de la energía o actividad del Señor solar- serán desarrolladas y elevadas posteriormente a la categoría humana.

Cuando estos tres hechos sean bien comprendidos, sólo entonces tendremos un conocimiento correcto y exacto de la naturaleza del hombre. (3-645/6)

 

6. EL ESPÍRITU

  1. La verdadera naturaleza del Espíritu sólo puede ser revelada en forma inteligible a los iniciados de grado superior, aquellos que (debido a la tarea efectuada en la tercera iniciación) han sido puestos en consciente contacto con su “Padre en el Cielo”, la Mónada. Los estudiantes esotéricos, discípulos e iniciados esotéricos de grado. inferior están desarrollando el contacto con el alma, o segundo aspecto, y sólo cuando este contacto se halla firmemente establecido puede considerarse el concepto superior. (3-961)

 2.  La meta del hombre consiste en alcanzar la conciencia de la naturaleza del Alma, medio por el cual siempre actúa el aspecto Espíritu. Esto es lo máximo que puede hacer. Habiendo aprendido a actuar como Alma, desa­pegado de los tres mundos, el hombre entonces llega a ser parte activa integrante y consciente del Alma que compenetra y prevalece en todo lo que existe en la manifestación. Sólo entonces la pura luz del Espíritu en sí se le hace visible debido a que valora con exactitud la Joya oculta en el corazón de su propio ser; sólo entonces llega a ser consciente de la grandiosa Joya oculta en el corazón de La manifestación solar. Aun así, en esa etapa avanzada, todo lo que puede percibir, hacer contacto y visualizar, es la luz que emana de la Joya y la radiación que vela la gloria interna.

 

D.K.

  

Es innecesario entonces que estudiemos y consideremos aquello que el iniciado de alto grado apenas puede presentir vagamente; inútil es para nosotros buscar términos para expresar aquello que se halla oculto detrás de las ideas y los pensamientos, cuando los pensamientos mismos no son com­prendidos perfectamente ni es perfecto el mecanismo de comprensión. El hombre mismo - una idea grande y específica - no conoce la naturaleza de aquello que intenta expresar.

Todo lo que podemos hacer es captar el hecho de que existe AQUELLO que aún no puede ser definido y comprender que prevalece una vida central que compenetra y anima al Alma y trata de utilizar la forma por la cual ella se expresa. Lo mismo puede decirse de todas las formas y de todas las almas, subhumanas, humanas, planetarias y solares. (3-963/4)

 

3. Todo lo que tiende a elevar el nivel de la humanidad, en cualquier plano de manifestación, es obra religiosa y tiene una meta espiritual, pues materia es sólo espíritu en el plano más bajo, y espíritu, según se dice, es materia en el plano más alto. Todo es espíritu, y las diferenciaciones sólo son producto de la mente finita. Por lo tanto, todos los colaboradores y conocedores de Dios, encarnados o desencarnados, que trabajan en cualquier campo de la manifestación divina, forman parte de la Jerarquía planetaria y constituyen unidades integrantes de esa gran nube de testigos, los “espectadores y observadores”. Ellos poseen el poder de la visión o percepción espiritual, además de la visión física u objetiva. (4-53)


4. La palabra “espiritual” no se refiere a los asuntos religiosos. Toda actividad que impele al ser humano hacia algún tipo de desarrollo - físico, emocional, mental, intuitivo, social-, si es para salir de su actual estado, es esencialmente de naturaleza espiritual, e indica la vivencia del ente divino interno. El espíritu del hombre es inmortal, perdura eternamente, progresa gradualmente etapa tras etapa en el Sendero de evolución, desarrollando firme y sucesivamente los aspectos y atributos divinos. (12-19)

  

7. LA MÓNADA

   

 

1. Mónada: El Uno, el triple espíritu en su propio plano. En esoterismo significa, con frecuencia, la tríada unificada - Atma, Budi y Manas; voluntad espiritual, intuición y mente superior - o la parte inmortal del hombre que reencarna en los reinos inferiores, progresando gradualmente a través de ellos hasta llegar al hombre, de allí a la meta final. (1-178)

 2. Alma: Es Espíritu universal, la Mónada divina; el séptimo Principio denominado así en la constitución septenaria del hombre. (1-173)

   

3. Así como le resulta imposible al vehículo físico expresar plenamente en el mismo plano el grado total de desarrollo del Ego o Yo superior, tampoco le es posible al Ego percibir y expresar plenamente la cualidad del Espíritu. De allí la absoluta imposibilidad de que la conciencia humana aprecie con exactitud la vida del Espíritu o Mónada. (3-68)

 



4. La evolución de la Mónada es una cosa más complicada de lo que dicen los libros dados hasta ahora al público. En ellos se trata del desarrollo de la conciencia y su transición a través de los reinos de la naturaleza. Sin embargo, ha habido ciclos posteriores que sólo será posible comprender cuando la historia y la evolución del Logos planetario sea gradualmente revelada. Forman parte de Su cuerpo de manifestación, células dentro de ese gran vehículo, siendo así vitalizadas con Su vida, cualificadas por Su naturaleza y diferenciadas por Sus características.  Ello retrotraerá entonces la historia de una Mónada a kalpas anteriores. Dicha historia no es posible revelarla, y tal revelación no serviría a ningún propósito. Sólo se menciona porque debe ser  considerado en líneas generales si se quiere conocer con exactitud la verda­dera naturaleza del Yo...

 La Mónada tiene ciclos análogos, aunque en miniatura, con los de la Vida Una que penetra y anima a todas las vidas menores. Algunos de estos ciclos abarcan períodos tan vastos y tan remotos que su historia sólo puede ser trasmitida a los Adeptos investigadores por medio del sonido y el símbolo. Los detalles de ese desarrollo se pierden en la noche de otros kalpas , y todo lo que puede verse son los resultados - las causas deben aceptarse como existentes aunque permanezcan inexplicables hasta no haber recibido las iniciaciones superiores. (3-853/4)

 5. Los grupos de Mónadas llegan a la encarnación de acuerdo al centro de un Hombre Celestial, en un esquema planetario particular, o al centro del Logos solar que está en proceso de vivificación o actividad cíclica (3-855)

 

        

 6. La Mónada es una fuente de luz, no sólo para la familia humana, sino también la receptora de la luz que proviene del triple Sol; es la lente a través del cual la luz del Logos solar puede afluir al Logos planetario, y en esa luz preserva y mantiene firme la visión, el propósito, la voluntad y la intención creadora del Logos planetario. (6-349)

 7. En las primeras etapas del sendero evolutivo la Mónada es la fuente de exhalación o de expiración, que trajo el alma a la existencia en el plano físico; en el Sendero de Retorno.., la Mónada es la fuente de inhalación o de inspiración. (15-251)

 

8. LA TRIADA ESPIRITUAL

 

1. Triada: Es el hombre espiritual; la expresión de la Mónada; el espíritu germinal, conteniendo las potencialidades de la divinidad, que se irán desa­rrollando en el transcurso de la evolución. Esta Tríada constituye el yo individualizado o separado, el ego. (1-179).

 2. Tríada: Es textualmente Atma-Budi-Manas, la expresión de la Mónada, así como la personalidad es la expresión del Ego. La Mónada se expresa por medio de la Tríada; en su aspecto inferior o tercer  constituye el cuerpo egoico o causal, el Ego infantil o germinal. El Ego se expresa análogamente por medio del triple hombre inferior, mental, emocional y etérico (reflejo de la Tríada superior), originando la manifestación física densa. (3-83)

 

9. EL PRINCIPIO VIDA EN EL HOMBRE

                                  

Este principio vida en el hombre (espíritu, alma y cuerpo) se manifiesta en forma triple:

1. Como voluntad directiva, propósito o incentivo fundamental. Esta es la energía dinámica que pone al ser en funcionamiento, lo trae a la existencia, fija el término de su vida, lo conduce a través de los años y se abstrae al final de su ciclo de vida. Es el espíritu manifestándose en el hombre como la voluntad de vivir, de ser, de actuar, de proseguir, de evolucionar. En su aspecto inferior trabaja a través del cuerpo o natura­leza mental, y en conexión con el físico denso se hace sentir a través del cerebro.

 

 

 2. Como fuerza coherente. Es esa cualidad esencial y significativa que hace ser diferente a cada hombre, y produce esa manifestación compleja de disposiciones de ánimo, deseos, cualidades, complejos, inhibiciones, sentimientos y características que producen la sicología especial de un hombre. Es el resultado del intercambio entre el aspecto espíritu o ener­gía, y la naturaleza material o corporal. Constituye el hombre distintivo subjetivo, su colorido o nota individual, que es lo que fija el grado de actividad vibratoria de su cuerpo, produce su particular tipo de forma y es responsable de la condición y naturaleza de sus órganos, de sus glán­dulas y su aspecto externo. Esto es el alma y -en su aspecto inferior- actúa mediante su naturaleza emocional o astral, y en conexión con el físico denso, mediante el corazón.

 

 

 

3. Como actividad de los átomos y células de que está compuesto el cuerpo físico. Es la suma total de esas pequeñas vidas que componen los órganos humanos y comprende a todo el hombre. Estos tienen vida propia y una conciencia que es estrictamente individual e idéntica. Ese aspecto del principio vida actúa por medio del cuerpo etérico o vital y en conexión con el mecanismo sólido de la forma tangible mediante el bazo. (4-327/8)

El Alma: la cualidad de la vida

Por el Maestro Tibetano Djwhal Khul

(Alice A. Bailey)

 

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